Agregar nuevas gallinas al gallinero durante la noche puede facilitar la integración porque, cuando está oscuro, las aves que ya forman parte del grupo están descansando y muestran menos actividad y agresividad. Al colocar a las recién llegadas cuando las demás están tranquilas, se reduce la posibilidad de una confrontación inmediata. Sin embargo, esto no significa que al día siguiente no pueda haber persecuciones o picotazos: las gallinas deberán establecer nuevamente su orden social.
¿Qué cambia cuando las gallinas están de noche?
Durante el día, una gallina recién llegada entra en un espacio que ya tiene habitantes, lugares de descanso y una jerarquía establecida. Las integrantes del grupo pueden reaccionar ante ella como un animal desconocido que está ingresando en su territorio. Esto puede generar persecuciones, picotazos y enfrentamientos mientras se establece nuevamente el orden social.
Por la noche, en cambio, las gallinas suelen estar quietas en sus perchas y mucho menos activas. Por eso, introducir las nuevas aves después de que el grupo se haya acomodado para dormir puede hacer que el primer contacto sea menos conflictivo. Esta práctica se utiliza como una estrategia para reducir la confrontación inicial, pero no elimina la necesidad de controlar la integración.
A la mañana siguiente es normal observar cierta tensión. Las gallinas pueden perseguirse, picotearse o intentar establecer cuál ocupa una posición superior dentro del grupo. Algunos enfrentamientos breves forman parte de la reorganización de la jerarquía. El problema aparece cuando una gallina es atacada continuamente, queda acorralada, presenta heridas o no puede acceder al alimento y al agua.
Por eso, como poner nuevas gallinas en el gallinero no debería reducirse simplemente a entrar de noche y cerrar la puerta. La introducción debe hacerse de manera que permita controlar lo que sucede durante las horas siguientes.
La noche ayuda, pero no reemplaza una buena integración
Antes de incorporar aves nuevas a una bandada existente, es importante considerar también el aspecto sanitario. Una gallina aparentemente sana puede portar agentes infecciosos y transmitirlos al resto del grupo. Por ese motivo, las recomendaciones de bioseguridad para pequeñas bandadas aconsejan mantener separadas a las aves nuevas durante un período de cuarentena antes del contacto con las demás.
Una vez superada esa etapa, una estrategia útil consiste en permitir que las gallinas nuevas y las que ya estaban en el gallinero se vean y se acostumbren entre sí, pero manteniendo una separación física. Una malla o división segura permite que tengan contacto visual sin que puedan atacarse. Después, puede realizarse una integración controlada.
El tamaño y las condiciones de las aves también importan. No conviene incorporar pollitas pequeñas directamente junto a gallinas adultas si existe una diferencia importante de tamaño que pueda ponerlas en desventaja. La integración debe hacerse cuando las nuevas aves estén en condiciones adecuadas para compartir el espacio.
También es conveniente asegurarse de que todas tengan acceso suficiente a comida, agua y lugares donde puedan alejarse de las aves dominantes. Si una gallina nueva no puede acercarse al comedero o bebedero porque las demás se lo impiden, la situación deja de ser un simple proceso de adaptación y requiere intervención.
Si estás buscando información sobre las características de las aves que pueden formar parte de una bandada, podés consultar nuestra categoría de razas de gallinas.
Qué observar después de incorporar las nuevas aves
El momento más importante no termina cuando las nuevas gallinas son colocadas en el gallinero durante la noche. Hay que observar especialmente lo que sucede cuando comienza el día. Es entonces cuando las aves vuelven a estar activas y pueden comenzar las interacciones que determinarán la nueva jerarquía.
Unos pocos picotazos o persecuciones breves no necesariamente indican que la integración haya fracasado. Las gallinas utilizan este tipo de comportamientos para establecer relaciones dentro del grupo. En cambio, si una determinada ave es perseguida constantemente, no puede descansar, comer o beber, o resulta herida, hay que separarla y reconsiderar el proceso de integración.
También es importante no interpretar automáticamente cualquier comportamiento extraño como una consecuencia de la nueva incorporación. Si alguna de las gallinas presenta síntomas de enfermedad, debe ser evaluada y separada cuando corresponda. Para conocer los principales problemas sanitarios que pueden afectar a estas aves, podés consultar nuestra categoría de enfermedades de las gallinas.
La incorporación nocturna puede ser una herramienta útil porque aprovecha un momento en el que las gallinas están tranquilas, pero funciona mejor como parte de un proceso de integración cuidadoso. El objetivo no es hacer que las aves se acepten mágicamente durante la noche, sino reducir la intensidad del primer encuentro y permitir que la nueva jerarquía se establezca con el menor riesgo posible.
5 preguntas y respuestas
¿Por qué se agregan las nuevas gallinas de noche?
Porque durante la noche las gallinas están descansando y tienen mucha menos actividad. Esto puede reducir la confrontación inicial entre las aves nuevas y las que ya forman parte del grupo.
¿Las gallinas nuevas serán aceptadas al día siguiente?
No necesariamente. Aunque la incorporación nocturna puede facilitar el primer contacto, al amanecer las gallinas deberán establecer nuevamente las relaciones sociales y pueden producirse persecuciones o picotazos.
¿Es normal que las gallinas se piquen al incorporar nuevas aves?
Algunos picotazos y persecuciones pueden formar parte del establecimiento de la nueva jerarquía. Si hay ataques persistentes, heridas o una gallina no puede acceder al alimento o al agua, es necesario intervenir.
¿Se pueden incorporar gallinas nuevas directamente de noche?
No es lo recomendable desde el punto de vista sanitario. Antes de mezclarlas con una bandada existente, las nuevas aves deberían pasar por un período de separación y observación para reducir el riesgo de introducir enfermedades.
¿Qué hay que hacer después de ponerlas en el gallinero?
Hay que observar especialmente el comportamiento durante la mañana siguiente. Es importante comprobar que las nuevas gallinas puedan desplazarse, comer, beber y descansar sin ser sometidas a ataques constantes.
5 puntos clave
- Agregar nuevas gallinas de noche puede reducir la confrontación inicial, porque las aves que ya están en el gallinero se encuentran descansando y tienen menor actividad.
- La incorporación nocturna no elimina la jerarquía social: al comenzar el día pueden aparecer persecuciones y picotazos mientras las gallinas establecen nuevamente sus relaciones.
- Las nuevas gallinas deben pasar por una cuarentena antes de integrarse, ya que pueden transmitir enfermedades aunque no presenten signos visibles de estar enfermas.
- La integración debe supervisarse durante el día: las agresiones persistentes, las heridas o la imposibilidad de acceder al alimento y al agua son señales de que hay que intervenir.
- La incorporación nocturna funciona mejor como parte de una integración gradual, después de que las aves nuevas hayan podido acostumbrarse al grupo de manera segura y sin contacto físico inicial.

