Gallinero inundado: qué hacer cuando el gallinero queda bajo agua

Publicado por Fer Gallinas

Gallinero inundado bajo agua

Un gallinero inundado puede convertirse rápidamente en un problema para la salud y el bienestar de las gallinas. Cuando el agua entra al gallinero y cubre buena parte del piso, aumenta la humedad, se contaminan los espacios donde comen y beben y las aves quedan expuestas al frío, al barro y a diferentes enfermedades.

La imagen muestra una situación extrema: varias gallinas permanecen dentro de un gallinero donde el agua cubre completamente el suelo. Ante una inundación, lo más importante es actuar rápidamente para poner a salvo a las aves y recuperar las condiciones adecuadas del lugar.

¿Qué hacer si el gallinero se inunda?

Si el nivel del agua continúa subiendo, las gallinas deben ser trasladadas inmediatamente a un lugar seco y seguro. No conviene esperar a que el agua baje si existe riesgo de que la inundación continúe.

El nuevo espacio debe estar protegido de la lluvia y del viento, tener buena ventilación y contar con un piso seco.

Una vez que las gallinas estén a salvo, se puede comenzar a evaluar el estado del gallinero.

Retirar el agua y el barro

Cuando el agua haya bajado, hay que retirar todo el barro, materia fecal, restos de alimento y otros residuos que hayan quedado dentro del gallinero.

El agua de una inundación puede arrastrar contaminantes y microorganismos. Por este motivo, no es suficiente con dejar que el piso se seque por sí solo.

También deben limpiarse cuidadosamente:

  • Comederos.
  • Bebederos.
  • Perchas.
  • Ponederos.
  • Rejillas y superficies de descanso.
  • Herramientas utilizadas dentro del gallinero.

No dejar a las gallinas sobre un piso mojado

Uno de los principales problemas de un gallinero bajo agua es que el suelo puede permanecer húmedo durante varios días.

Las gallinas necesitan disponer de una superficie seca donde puedan descansar. La humedad constante favorece problemas en las patas y aumenta el riesgo de enfermedades, especialmente cuando se combina con bajas temperaturas.

Una vez limpio el gallinero, hay que esperar a que el piso y las instalaciones estén completamente secos antes de volver a introducir a las aves.

Revisar el alimento y el agua

Todo alimento que haya estado en contacto con el agua de la inundación debe desecharse. El alimento húmedo puede desarrollar moho y además puede haber quedado contaminado.

También es recomendable reemplazar completamente el agua de los bebederos y lavarlos antes de volver a utilizarlos.

Nunca se debe ofrecer a las gallinas alimento que haya quedado empapado o contaminado por el agua de la inundación.

Revisar los ponederos

Los ponederos para gallinas son otra zona que requiere especial atención después de una inundación.

Si la cama del nido quedó mojada, debe retirarse completamente. La paja, viruta o cualquier otro material húmedo debe reemplazarse por material limpio y seco.

Los huevos que hayan quedado sumergidos o en contacto con agua contaminada tampoco deberían consumirse.

Cómo evitar que el gallinero vuelva a inundarse

Una inundación también permite detectar problemas en la ubicación o construcción del gallinero.

Si el terreno recibe agua con frecuencia, algunas medidas pueden ayudar a reducir el riesgo:

Para evitar filtraciones severas durante las tormentas, lee los motivos clave sobre por qué los gallineros deben tener techo aunque en la naturaleza no lo tengan.

Elevar el gallinero

Construir el gallinero sobre un piso elevado respecto del terreno circundante ayuda a evitar que el agua ingrese durante lluvias intensas.

Mejorar el drenaje

El agua debe poder alejarse rápidamente del gallinero. Una pendiente adecuada del terreno y un buen sistema de drenaje pueden reducir considerablemente la acumulación de agua.

Evitar zonas bajas

Cuando sea posible, conviene instalar el gallinero en una zona ligeramente elevada y alejada de lugares donde naturalmente se acumule el agua.

Proteger los accesos

Las puertas y entradas son puntos por los que puede ingresar rápidamente el agua. Una pequeña elevación del acceso puede ayudar a evitar que el agua de lluvia entre directamente.

¿Las gallinas pueden enfermarse después de una inundación?

Sí. Después de una inundación aumenta el riesgo de problemas sanitarios debido a la combinación de humedad, suciedad, contaminación y estrés.

Por eso es importante observar a las gallinas durante los días posteriores. Hay que prestar atención a cambios como falta de apetito, decaimiento, diarrea, dificultad para caminar, problemas respiratorios o comportamiento anormal.

Si alguna gallina presenta signos de enfermedad, lo recomendable es consultar con un veterinario especializado en aves.

Un gallinero seco es fundamental

La inundación de un gallinero no solamente representa un problema por la cantidad de agua. El verdadero riesgo puede continuar después, cuando quedan barro, humedad, alimento contaminado y superficies mojadas.

La prioridad debe ser siempre sacar a las gallinas del agua, proporcionarles un lugar seco, retirar los materiales contaminados y limpiar completamente el gallinero antes de que vuelvan a ocuparlo.

Un buen drenaje, un piso elevado y una ubicación adecuada pueden marcar una gran diferencia para evitar que una lluvia intensa vuelva a transformar el gallinero en un lugar bajo agua.