Alas caídas

Las alas caídas en gallinas se notan cuando el ave las lleva colgando a los costados del cuerpo en lugar de tenerlas pegadas y recogidas. Suele aparecer junto con el plumaje erizado, la cabeza baja y la gallina quieta en un rincón: es la postura típica de un ave que se siente mal. No hay que confundirla con las alas abiertas y separadas del cuerpo en días de mucho calor, que es la forma en que las gallinas se refrescan.

Es un signo general que acompaña a muchas enfermedades, como la histomoniasis. Cuando una sola ala queda caída y la gallina no puede moverla, conviene pensar también en un golpe o en una parálisis, como la que puede producir la enfermedad de Marek. En esta página encontrarás las enfermedades de las gallinas que incluyen las alas caídas entre sus síntomas.