Los ojos grises en gallinas se reconocen cuando el iris, que normalmente es anaranjado o rojizo, pierde el color y se vuelve gris o blanquecino. A veces la pupila también cambia: se deforma, queda irregular o muy chica, y la gallina puede ver mal o quedar ciega de ese ojo. Conviene comparar con otras aves de la misma raza, porque el color normal del ojo varía.
La causa más conocida es la enfermedad de Marek en su forma ocular; por eso este signo también se conoce como “ojo gris” u “ojo de perla”. No hay que confundirlo con un ojo nublado por una lesión o una infección, donde lo opaco es la superficie del ojo y no el iris. En esta página encontrarás las enfermedades de las gallinas que incluyen los ojos grises entre sus síntomas.