Hepatitis por cuerpos de inclusión en gallinas

Publicado por Fer Gallinas

Infografía sobre hepatitis por cuerpos de inclusión en gallinas

La hepatitis por cuerpos de inclusión es una enfermedad viral de las aves causada por adenovirus aviares. Afecta principalmente a pollos jóvenes de producción y puede provocar un aumento repentino de la mortalidad dentro de una parvada. El hígado suele presentar inflamación, cambios de coloración y lesiones características, mientras que el diagnóstico definitivo requiere estudios como histopatología o PCR. En Argentina, SENASA ha reconocido la enfermedad como presente en el país y ha establecido medidas relacionadas con vacunas inactivadas para su prevención. La enfermedad puede transmitirse tanto horizontalmente entre aves como verticalmente desde reproductoras infectadas a su descendencia.

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Origen de la bacteria o virus

La hepatitis por cuerpos de inclusión no es causada por una bacteria sino por adenovirus aviares, conocidos como FAdV. Estos virus son virus de ADN de doble cadena y pertenecen al género Aviadenovirus, dentro de la familia Adenoviridae. Diferentes serotipos pueden estar relacionados con la enfermedad y SENASA ha identificado específicamente los serotipos 4, 8b y 11 en el marco de las medidas de vacunación adoptadas en Argentina. En la literatura veterinaria, FAdV-8b y FAdV-11 aparecen entre los agentes asociados a cuadros de hepatitis por cuerpos de inclusión, aunque también se han identificado otros tipos en brotes.

Síntomas

Uno de los signos más característicos es un aumento repentino de la mortalidad dentro de la parvada. Las aves afectadas pueden presentar decaimiento, permanecer agrupadas, tener las plumas erizadas y producir materia fecal de coloración amarillenta o verdosa. En los casos afectados, el hígado puede aparecer aumentado de tamaño, amarillento y con múltiples zonas pálidas o hemorrágicas. La enfermedad puede provocar la muerte rápidamente y los signos clínicos individuales no siempre permiten diferenciarla de otras enfermedades aviares.

La presencia de lesiones hepáticas compatibles tampoco permite confirmar por sí sola la enfermedad, porque existen otros procesos capaces de producir alteraciones similares. Por eso, ante una mortalidad inesperada, el diagnóstico veterinario resulta especialmente importante. Entre las enfermedades que pueden formar parte del diagnóstico diferencial de problemas graves en las gallinas se encuentra la enfermedad de Marek, aunque se trata de una enfermedad diferente y causada por otro virus.

Tiempo de incubación y enfermedad

SENASA indica que el período de incubación de la hepatitis por cuerpos de inclusión es corto, de aproximadamente 1 a 2 días, y que los brotes pueden presentar un pico de mortalidad alrededor de los 4 o 5 días desde el comienzo del proceso. La normativa argentina señala que afecta principalmente a pollos de entre 2 y 7 semanas, aunque también se han descrito casos desde los 4 días de vida hasta las 20 semanas. El Manual de Veterinaria Merck señala que la enfermedad se observa especialmente en pollos de engorde jóvenes y que el aumento de mortalidad puede aparecer en aves de menos de seis semanas.

¿A qué edad aparece con mayor frecuencia?

La enfermedad se observa principalmente en aves jóvenes, especialmente pollos de engorde. SENASA establece como grupo principalmente afectado el comprendido entre las 2 y 7 semanas de vida, aunque existen registros fuera de ese rango. También se han documentado cuadros muy tempranos relacionados con transmisión vertical desde reproductoras infectadas.

¿La enfermedad puede aparecer de forma repentina?

Sí. Una característica importante de estos brotes es que la mortalidad puede aumentar de manera brusca dentro de la parvada. Por eso, encontrar varias aves muertas en un período corto, especialmente entre pollos jóvenes, es un motivo para solicitar una evaluación veterinaria y no asumir automáticamente que se trata de una causa común.

Tiempo de cura (si la hubiese)

No existe un tiempo de cura establecido mediante un tratamiento específico porque no existe un tratamiento antiviral específico para la hepatitis por cuerpos de inclusión. Algunas aves pueden sobrevivir al episodio y recuperarse, mientras que otras pueden morir durante el brote. Merck señala que los signos clínicos pueden presentarse durante aproximadamente dos días antes de que un ave muera o se recupere, aunque la evolución depende de diversos factores, entre ellos la cepa viral y la presencia de otras infecciones.

¿Una gallina que sobrevive puede recuperarse?

Sí, la supervivencia es posible. La evolución no es idéntica en todas las aves y la enfermedad puede producir mortalidad mientras otras aves del mismo grupo sobreviven. Sin embargo, la supervivencia individual no permite confirmar por sí sola que una gallina haya tenido hepatitis por cuerpos de inclusión, porque los signos son inespecíficos y el diagnóstico requiere pruebas veterinarias.

Posibles desenlaces

El desenlace puede ser la muerte de las aves afectadas o su recuperación. La mortalidad varía según el cuadro y el agente involucrado. Merck informa tasas de mortalidad de aproximadamente 2 % a 40 % para la hepatitis por cuerpos de inclusión y de 20 % a 80 % para el síndrome de hepatitis-hidropericardio, que está relacionado pero no es idéntico a la hepatitis por cuerpos de inclusión. SENASA señala que la letalidad de la HCI es alta y que en Argentina se han documentado mortalidades globales habituales de alrededor del 5 % al 10 %, con casos superiores de hasta 30 %.

Cuando se produce un brote, también puede existir un impacto productivo importante. La enfermedad puede afectar especialmente a parvadas comerciales y provocar pérdidas económicas asociadas a la mortalidad y al desempeño del lote. En una explotación doméstica, una mortalidad repentina de varias aves también debe considerarse una señal para consultar a un veterinario.

forma de contagio

La transmisión puede ser horizontal o vertical. La transmisión horizontal ocurre entre aves y puede producirse cuando aves susceptibles entran en contacto con aves infectadas o con material contaminado. La transmisión vertical ocurre cuando reproductoras infectadas transmiten el virus a su descendencia a través del huevo, pudiendo provocar enfermedad en pollitos muy jóvenes. Esta vía tiene especial importancia sanitaria porque permite que el virus llegue a la siguiente generación.

Los FAdV pueden transmitirse de forma eficiente dentro de una población aviar y también pueden permanecer presentes sin provocar signos evidentes en todas las aves. La circulación de diferentes adenovirus y la posibilidad de infecciones concurrentes hacen que el diagnóstico del brote deba basarse en pruebas específicas y no solamente en la observación de síntomas.

¿Puede una gallina aparentemente sana transmitir el virus?

La presencia del virus no siempre significa que todas las aves infectadas presenten signos clínicos evidentes. Los adenovirus aviares pueden encontrarse en aves sin enfermedad manifiesta y existen evidencias de infección y transmisión vertical dentro de parvadas reproductoras. Por eso, observar solamente el estado clínico de una gallina no permite determinar con seguridad si está libre del virus.

remedios veterinarios aprobados

En Argentina, SENASA autorizó vacunas inactivadas destinadas a prevenir la hepatitis por cuerpos de inclusión. La Resolución 950/2024 autorizó con carácter de excepción la importación, comercialización y utilización de vacunas inactivadas que contienen los serotipos 4, 8b y/o 11 durante seis meses. La propia normativa indica que la vacunación estratégica de categorías susceptibles había demostrado eficacia para la prevención y el control de la enfermedad.

Es importante diferenciar la prevención mediante vacunación del tratamiento de un ave que ya está enferma. La vacuna se utiliza para prevenir la enfermedad y su aplicación debe realizarse de acuerdo con la indicación veterinaria y la normativa correspondiente. No debe interpretarse como un medicamento capaz de curar a una gallina que ya presenta un cuadro clínico.

remedios caseros de resultado desconocido

No se encontraron remedios caseros específicamente documentados para tratar la hepatitis por cuerpos de inclusión en gallinas que permitan establecer un resultado concreto. Por ese motivo, no se indican preparados caseros como ajo, vinagre, hierbas, infusiones u otros productos domésticos como tratamiento de esta enfermedad. No existe información suficiente para determinar que alguno de ellos pueda curar la infección.

Tratamiento

El Manual de Veterinaria Merck establece que no existe tratamiento para la hepatitis por cuerpos de inclusión ni para el síndrome de hepatitis-hidropericardio, debido a su origen viral. Los antimicrobianos pueden utilizarse para prevenir o controlar infecciones bacterianas secundarias cuando el veterinario considere que existe ese riesgo, pero no eliminan el adenovirus responsable de la enfermedad.

Por esta razón, cuando existe sospecha de un brote, el objetivo veterinario no consiste simplemente en administrar un medicamento a las aves enfermas. Es necesario confirmar o investigar la causa de la mortalidad y establecer medidas sanitarias y preventivas apropiadas para la parvada. El diagnóstico definitivo puede realizarse mediante examen histológico o PCR.

Probabilidad de contagio a humanos

Los FAdV responsables de enfermedades en gallinas no están reconocidos actualmente como patógenos zoonóticos humanos. Un estudio realizado sobre trabajadores expuestos a adenovirus aviares de pavos no encontró evidencia serológica que apoyara la transmisión de esos virus a las personas. Esto debe diferenciarse de otros adenovirus de animales que sí han sido estudiados por su potencial de transmisión entre especies.

Por lo tanto, la hepatitis por cuerpos de inclusión de las gallinas no se considera una enfermedad zoonótica conocida. De todos modos, una gallina enferma o muerta debe manipularse con higiene y precauciones básicas, especialmente porque otras enfermedades aviares sí pueden tener importancia para la salud humana.

¿Qué pasa si consumo una gallina enferma?

Una gallina que presenta una enfermedad y especialmente una que ha muerto por una causa desconocida no debería destinarse al consumo. El problema no es solamente el adenovirus responsable de la hepatitis por cuerpos de inclusión, sino que una mortalidad anormal puede tener otras causas que sí sean relevantes desde el punto de vista sanitario. Además, una canal enferma puede presentar alteraciones importantes y no debe incorporarse a la cadena alimentaria sin una evaluación adecuada.

Si una gallina murió repentinamente o presenta signos de enfermedad antes del sacrificio, lo prudente es no consumirla y consultar a un veterinario para determinar la causa. Cuando existe mortalidad inexplicada en varias aves, también resulta importante investigar el resto de la parvada y disponer correctamente de los cadáveres, siguiendo las medidas sanitarias correspondientes. Para este último aspecto, puede resultar útil consultar información específica sobre que hacer con el cuerpo de las gallinas cuando mueren.