Qué hacer con los pollitos después de la incubadora

Publicado por Fer Gallinas

Que hacer con los pollitos despues de la incubadora

Cuando un pollito acaba de nacer, los primeros cuidados deben centrarse en que pase de la incubadora a su nuevo entorno de forma tranquila, segura y sin cambios bruscos. Después de la eclosión, hay que manipularlo lo menos posible, comprobar que se encuentra seco y trasladarlo cuando corresponda a un lugar protegido que tenga las condiciones básicas para recibirlo.

El objetivo durante estas primeras horas no es intervenir constantemente, sino preparar correctamente su entorno y observar que se adapte con normalidad.

Qué hacer justo después de que nace el pollito

Una vez que el pollito ha salido del huevo, lo primero es dejar que complete tranquilamente el proceso de nacimiento. No es necesario intentar ayudarlo a salir del cascarón ni manipularlo continuamente.

Después de la eclosión, el pollito suele estar húmedo y puede permanecer quieto durante un tiempo. Esto es normal dentro del proceso de adaptación. Lo importante es evitar tocarlo innecesariamente mientras termina de secarse y adquirir mayor movilidad.

También conviene comprobar visualmente que no haya restos de cáscara adheridos que puedan dificultar sus movimientos, pero sin intentar realizar procedimientos sobre el cuerpo del animal.

La incubadora debe mantenerse cerrada tanto como sea posible para conservar las condiciones internas adecuadas para los huevos que todavía están eclosionando.

Manipularlo con cuidado

Cuando sea necesario tomar al pollito, hay que hacerlo con movimientos suaves y firmes. Se puede recoger utilizando ambas manos, sujetándolo sin apretar y evitando agarrarlo por las alas, las patas, el cuello o la cabeza.

Los pollitos recién nacidos son pequeños y delicados, por lo que una manipulación innecesaria puede causarles estrés o lesiones.

También es importante lavarse las manos antes de manipularlos, especialmente si se van a tocar posteriormente el alimento o el agua.

Qué comprobar antes de trasladarlo

Antes de sacar al pollito de la incubadora, conviene asegurarse de que el lugar al que será llevado está preparado y que puede mantenerlo protegido desde el primer momento.

No es necesario convertir esta comprobación en una evaluación completa de su estado de salud. Basta con observar aspectos básicos: que esté seco, que pueda mantenerse sobre sus patas y que se mueva con normalidad para su etapa.

El momento concreto para retirar al pollito de la incubadora depende de las circunstancias de la eclosión y de las condiciones de los demás huevos, por lo que este aspecto merece una explicación específica.

Lo importante en este artículo es entender que no conviene improvisar el traslado. El destino debe estar listo antes de sacar al animal.

Preparar el lugar donde estará el pollito

El pollito necesita pasar sus primeras horas fuera de la incubadora en un espacio protegido, limpio y libre de corrientes de aire.

Debe contar con una superficie segura que le permita caminar sin resbalar. Las superficies demasiado lisas pueden dificultar sus movimientos y favorecer problemas en las patas, especialmente cuando todavía tiene poca estabilidad.

El espacio también debe impedir que el pollito pueda escaparse, quedar atrapado o entrar en contacto con otros animales.

La higiene es otro punto fundamental. El lugar debe estar limpio y seco, y cualquier material que se humedezca o ensucie debe controlarse y sustituirse cuando sea necesario.

Mantenerlo seco y protegido

Un pollito recién nacido pierde calor con facilidad, por lo que mantenerse seco es especialmente importante.

Además de evitar la humedad, hay que protegerlo de corrientes de aire, cambios bruscos del ambiente y superficies frías.

El espacio debe disponer de una fuente de calor adecuada para que el pollito pueda mantenerse confortable. La temperatura exacta que necesita según su edad es un tema específico que debe evaluarse por separado; aquí lo fundamental es que no quede expuesto al frío después del traslado.

Qué debe tener disponible

Antes de colocar al pollito en su nuevo espacio, todos los elementos básicos deberían estar preparados.

Debe disponer de:

  • Agua limpia y accesible.
  • Alimento formulado específicamente para pollitos.
  • Una fuente de calor adecuada.
  • Una superficie seca y segura.
  • Un espacio protegido de corrientes de aire y otros animales.

No es necesario complicar el entorno con numerosos accesorios. Durante estas primeras horas, la prioridad es que pueda encontrar fácilmente lo que necesita y desplazarse con seguridad.

El agua y el alimento deben colocarse de manera que sean accesibles, pero sin ocupar un espacio excesivo que limite los movimientos del pollito.

Cómo evitar accidentes con el agua y el alimento

Los bebederos y comederos deben ser apropiados para animales pequeños. Un recipiente demasiado profundo puede representar un riesgo, especialmente para un pollito que todavía está desarrollando su coordinación.

El agua debe mantenerse limpia y comprobarse con frecuencia. Si el pollito entra en el recipiente, derrama agua o ensucia el contenido, será necesario cambiarla.

Con el alimento ocurre algo similar. Debe encontrarse en un recipiente estable, limpio y fácil de alcanzar.

También conviene evitar colocar recipientes en lugares donde puedan volcarse fácilmente. Un ambiente ordenado reduce accidentes y facilita la limpieza.

Qué observar durante las primeras horas

Una vez instalado, no es necesario estar manipulando al pollito continuamente. La mejor forma de comprobar su adaptación es observar su comportamiento.

Durante las primeras horas conviene prestar atención a si se mueve por el espacio, interactúa con el entorno y busca las zonas que necesita. También es útil comprobar periódicamente que el agua y el alimento siguen disponibles y que el lugar permanece seco y seguro.

El comportamiento puede proporcionar información sobre cómo se está adaptando al nuevo ambiente. Por eso, observar durante unos minutos resulta más útil que levantarlo constantemente para revisarlo.

Si quieres conocer los signos concretos que permiten valorar si un pollito recién nacido está sano, ese análisis requiere una guía específica.

Observar sin intervenir constantemente

Uno de los errores más habituales de los principiantes es querer comprobar continuamente cómo está el pollito.

Es comprensible, especialmente cuando se trata de las primeras aves que nacen en una incubadora, pero demasiada manipulación puede generar estrés y además interrumpir sus períodos de descanso.

Una observación tranquila y periódica suele ser suficiente. El objetivo es detectar cambios evidentes o situaciones que requieran atención sin alterar innecesariamente su entorno.

Errores frecuentes después de la eclosión

Durante las primeras horas pueden cometerse algunos errores sencillos que conviene evitar.

Uno de ellos es sacar al pollito sin haber preparado previamente el lugar donde permanecerá. El espacio, el calor, el agua y el alimento deben estar listos antes del traslado.

Otro error es manipularlo demasiado. Un pollito recién nacido no necesita que lo estén tomando en brazos constantemente.

También hay que evitar dejarlo sobre superficies resbaladizas, exponerlo a corrientes de aire o colocarlo junto a recipientes de agua que puedan representar un peligro.

No conviene tampoco introducir cambios constantemente en su entorno. Una vez preparado el espacio, es preferible mantenerlo estable y observar su adaptación.

Qué hacer durante la adaptación inicial

Después del traslado comienza una etapa de adaptación al nuevo ambiente. El pollito debe familiarizarse con el espacio, localizar el agua y el alimento y encontrar una zona confortable donde permanecer.

Durante este período, lo más importante es mantener unas condiciones estables y revisar periódicamente los elementos básicos.

Hay que comprobar que el espacio continúa seco, que la fuente de calor funciona correctamente, que el agua permanece limpia y que el alimento está disponible.

También conviene retirar cualquier elemento que pueda provocar tropiezos, atrapamientos o lesiones.

No es necesario adelantar en este momento todos los cuidados correspondientes a los días siguientes. Los primeros momentos deben centrarse en que el pollito se adapte de forma segura.

¿Qué hacer si el pollito parece necesitar atención?

Si durante la observación aparece algo claramente fuera de lo esperado, lo primero es revisar las condiciones del entorno: protección, limpieza, humedad, acceso al agua y alimento y funcionamiento de la fuente de calor.

Si el problema persiste, el pollito presenta un comportamiento preocupante o existen signos evidentes de lesión o enfermedad, lo adecuado es buscar asesoramiento veterinario.

No conviene administrar medicamentos, suplementos o tratamientos por cuenta propia basándose únicamente en una observación superficial. Los problemas de los pollitos recién nacidos pueden tener causas diferentes y requieren una valoración adecuada cuando existe una situación anormal.

Los primeros pasos después de la incubadora

En resumen, saber qué hacer con los pollitos recién nacidos después de la incubadora consiste principalmente en preparar un entorno seguro y mantener una transición tranquila.

Los pasos generales son:

  1. Dejar que el pollito complete su proceso de eclosión sin intervenir innecesariamente.
  2. Manipularlo suavemente cuando sea necesario.
  3. Comprobar que el lugar de destino está preparado antes del traslado.
  4. Mantenerlo seco y protegido de corrientes de aire.
  5. Proporcionarle una fuente de calor adecuada.
  6. Dejar agua limpia y alimento apropiado al alcance.
  7. Utilizar recipientes seguros para evitar accidentes.
  8. Observar su comportamiento durante las primeras horas.
  9. Mantener el entorno limpio, seco y estable.
  10. Buscar ayuda profesional si aparece algún signo claramente preocupante.

Los detalles sobre el momento exacto de salida de la incubadora, las condiciones de temperatura, la alimentación, la preparación de la criadora y los cuidados de los primeros días son cuestiones específicas que conviene abordar por separado. De esta manera, cada etapa puede recibir la atención necesaria sin sobrecargar los primeros pasos después del nacimiento.

Tras el nacimiento y el secado de los recién nacidos, la prioridad es garantizar un entorno cálido y una nutrición adecuada. Durante sus primeras horas, muchos criadores evalúan complementar su alimento de iniciación con suplementos; para saber si es conveniente o no utilizarlos en tu lote, te recomendamos leer nuestro artículo sobre ¿Los Pollitos de incubadora necesitan vitaminas?.