La debilidad en gallinas es la pérdida de fuerza física: al ave le cuesta pararse, subir a la percha o caminar, se queda echada más tiempo de lo normal o se apoya sobre los corvejones. A diferencia del decaimiento, que es una actitud de desgano, la debilidad se ve en el cuerpo, sobre todo en las patas.
Entre las causas frecuentes están las deficiencias de vitaminas, como la A, la D3 o la E, que afectan sobre todo a pollitos y aves en crecimiento. También aparece en enfermedades virales como Marek o la leucosis, y en problemas de postura como un huevo retenido. En esta página encontrarás las enfermedades de las gallinas que incluyen la debilidad entre sus síntomas.