Una gallina con los ojos cerrados durante el día, quieta, encorvada y con las plumas erizadas, suele estar enferma. Es normal que cierre los ojos un rato al tomar sol, al darse un baño de tierra o al dormir de noche; lo que llama la atención es que lo haga parada en un rincón, sin interés por comer ni por lo que pasa alrededor.
Conviene fijarse si cierra los dos ojos o uno solo. Cuando son los dos, suele ser un signo general de malestar que acompaña a enfermedades como la histomoniasis. Cuando es uno solo, o el ojo se ve hinchado, lloroso o con forma almendrada, el problema puede estar en el propio ojo o venir de una infección respiratoria como la laringotraqueítis. En esta página encontrarás las enfermedades de las gallinas que incluyen los ojos cerrados entre sus síntomas.