Los temblores en gallinas se ven como pequeñas sacudidas de la cabeza, el cuello o el cuerpo que el ave no puede controlar, y que muchas veces se hacen más evidentes cuando se la molesta o se la asusta. No hay que confundirlos con el tiritar de un ave mojada o con frío, que desaparece cuando se seca y se abriga, ni con el temblor breve de una gallina asustada.
Cuando los temblores se repiten o vienen con falta de coordinación, debilidad en las patas o parálisis, suelen indicar una enfermedad que afecta el sistema nervioso. En pollitos y aves jóvenes son característicos de la encefalomielitis aviar, conocida como “tremor epidémico”, y también pueden aparecer con la enfermedad de Gumboro o con Newcastle. En esta página encontrarás las enfermedades de las gallinas que incluyen los temblores entre sus síntomas.