El síndrome de malabsorción aviar es una enfermedad de los pollitos en la que el intestino no aprovecha bien la comida, y por eso crecen poco y mal. También se lo conoce como síndrome de enanismo infeccioso, enfermedad de las aves pálidas o enfermedad entérica multicausal. Las fuentes veterinarias hablan sobre todo de pollos de engorde y de pollitos de criadero, así que es un tema que conviene conocer si comprás o criás pollitos. Los pollitos afectados comen, pero quedan chicos, flacos y con las plumas mal formadas, aunque tengan buen alimento.
En esta ficha
- Remedios caseros
- Origen de la bacteria o virus
- Síntomas
- Tiempo de incubación y enfermedad
- Tiempo de cura (si lo hubiese)
- Posibles desenlaces
- Forma de contagio
- Remedios veterinarios aprobados
- Diagnóstico
- Tratamiento
- Probabilidad de contagio a humanos
- ¿Qué pasa si consumo una gallina enferma?
Remedios caseros {#caseros}
Para esta enfermedad no existe ningún remedio casero que la cure, y los manuales veterinarios dicen que las aves muy afectadas suelen no responder aunque se les cambie la comida o el manejo. Lo que sí ayuda es cuidar bien a los pollitos: mantenerlos abrigados desde el primer día, porque el frío empeora el cuadro, y darles alimento fresco y agua limpia siempre a mano, para que empiecen a comer pronto. También conviene usar una cama seca y limpia, de unos 10 centímetros de espesor, y cambiarla si se moja o se ensucia. Si hay pollitos mucho más chicos y débiles que el resto, se pueden separar en un lugar tranquilo y abrigado, con comida y agua al alcance, para que los otros no los empujen. Hay criadores que agregan vitaminas al agua, pero eso lo debe indicar un veterinario y no hay pruebas de que cure la enfermedad, así que no se dan cantidades. Esta información es orientativa, no reemplaza a un veterinario y el sitio no se responsabiliza por el uso que se haga de ella. Si varios pollitos del grupo crecen poco, tienen diarrea o empiezan a morir, no esperes más y consultá.
Origen de la bacteria o virus
El síndrome de malabsorción aviar no tiene una sola causa. Se cree que lo provocan sobre todo virus del intestino, entre ellos los reovirus, los astrovirus y los rotavirus, y que algunas bacterias pueden agravarlo. Una prueba de que es viral es que el material del intestino de aves enfermas, sin bacterias, puede reproducir la enfermedad en pollitos sanos. Además, empeora con el frío durante la cría, el mal manejo, la mala alimentación y las toxinas de los hongos del alimento. El reovirus aviar es el virus que más se encuentra en los casos estudiados.
Síntomas
El signo principal es el retraso del crecimiento: unos pollitos crecen mucho menos que otros del mismo grupo, y a veces quedan enanos para siempre. Es común la diarrea, a veces con alimento sin digerir en las heces, y la zona de la cloaca (el orificio de atrás) aparece sucia o hinchada. Los pollitos comen poco, tienen la piel, las patas y el pico pálidos, sin el color amarillo normal, y el emplume es malo: las plumas salen rotas o torcidas, lo que se conoce como “alas de helicóptero”. También pueden aparecer cojera, abdomen hinchado y mucha debilidad, con aves tiradas en el piso. En una parvada puede afectarse desde unos pocos pollitos hasta casi todos.
Tiempo de incubación y enfermedad
Las fuentes consultadas no dan un tiempo de incubación exacto, así que no lo voy a inventar. Lo que sí describen es la edad: los pollitos de menos de 3 semanas son los más sensibles, y la etapa más crítica va entre los 7 y los 14 días de vida. El retraso del crecimiento puede notarse desde los 5 o 6 días, y otra fuente indica que muchas veces el cuadro se ve entre las 3 y las 4 semanas. Cuanto más chico es el pollito al infectarse, mayor es el daño.
Tiempo de cura (si lo hubiese)
Las fuentes consultadas no mencionan un tiempo de cura, porque no hay un tratamiento eficaz. Los pollitos con casos leves pueden ir mejorando si el manejo y la comida son buenos. Los más afectados suelen no recuperarse, y el enanismo puede ser permanente.
Posibles desenlaces
Los pollitos con casos leves pueden seguir creciendo, aunque más lento que el resto. Los más afectados quedan muy flacos y chicos para siempre, y en los criaderos suelen descartarse. La enfermedad en sí no aumenta mucho la mortalidad, pero cuando pasa la etapa crítica pueden aparecer otras enfermedades como la coccidiosis intestinal, y ahí sí se pierden más pollitos.
Forma de contagio
Se cree que el virus se transmite de dos maneras. La principal es de ave a ave por las heces: los pollitos lo toman con la comida, el agua o la cama contaminadas, sobre todo cuando entran a un lugar que estuvo ocupado por pollitos enfermos. La otra es de la madre al huevo, en una proporción baja, así que algunos pollitos pueden nacer ya con el virus. Por eso la limpieza del lugar es tan importante, y si usás piso de tierra, mirá si hay que limpiar el piso de tierra de un gallinero.
Remedios veterinarios aprobados
En las fuentes consultadas no se encontró ningún medicamento aprobado para esta enfermedad, así que no corresponde recomendar productos. Los manuales veterinarios señalan que no existe un tratamiento eficaz y que, en algunos casos, los antibióticos y los suplementos de vitaminas pueden ayudar, pero siempre con indicación de un veterinario. No hay una vacuna general contra el síndrome. Algunas vacunas contra el reovirus se usan en criaderos para evitar el retraso del crecimiento que produce, aunque no dan una protección completa.
Diagnóstico
El diagnóstico es presuntivo, es decir, probable pero no seguro: se arma con los signos que se ven y con los hallazgos de la necropsia (el examen del ave que murió para ver sus órganos por dentro). En el examen aparecen intestinos pálidos y de paredes muy finas, el páncreas más chico y el hígado pequeño, entre otros cambios. Se pueden mandar muestras del intestino a un laboratorio, pero los resultados son difíciles de interpretar, porque los virus implicados también se encuentran en aves sanas. Además, hay que descartar la falta de vitamina E, vitamina D3, calcio, fósforo y manganeso, la artritis viral y otros problemas de las patas, y también un mal manejo en los primeros días, que puede dar los mismos signos.
Tratamiento
El tratamiento del síndrome de malabsorción aviar es de apoyo: no hay un remedio que elimine la enfermedad. Se trata de dar buena comida, agua limpia y abrigo, y de que un veterinario evalúe si conviene sumar vitaminas o antibióticos. Lo más efectivo es prevenir: limpiar y desinfectar bien el lugar, no reutilizar la cama, dejar descansar el galpón unas semanas entre un grupo y otro, evitar que los pollitos pasen frío y estimular que coman temprano. Conviene además revisar que el alimento no tenga hongos.
Probabilidad de contagio a humanos
Las fuentes consultadas indican que no se reportaron riesgos de contagio para las personas con esta enfermedad. Aun así, conviene lavarse las manos y cambiarse la ropa después de atender pollitos enfermos, para no llevar el virus a otras aves.
¿Qué pasa si consumo una gallina enferma?
Las fuentes consultadas no describen riesgos para quien come carne o huevos de aves con este síndrome. Aun así, los pollitos afectados suelen ser muy flacos, y en los criaderos se descartan. Una fuente advierte que después de la enfermedad puede haber más bacterias como Salmonella en las aves, así que conviene cocinar bien la carne y lavarse las manos después de manipularla. Ante cualquier duda, consultá a un veterinario.
¿Por qué se llama enfermedad de las aves pálidas?
Porque los pollitos afectados tienen la piel, las patas y el pico más pálidos de lo normal, sin el color amarillo que se ve en las aves sanas.
¿A qué se refiere “alas de helicóptero”?
Es el nombre con el que se conoce a las plumas de las alas que salen rotas, torcidas o hacia afuera, y quedan paradas como las aspas de un helicóptero. Es un signo típico en pollitos con mal emplume por esta enfermedad.
¿Afecta a las gallinas adultas?
Las fuentes consultadas hablan sobre todo de pollitos y aves jóvenes: los de menos de 3 semanas son los más sensibles. En gallinas adultas no se describen cuadros claros, así que el riesgo está en los pollitos que se compran o que nacen en el gallinero.
¿Qué diferencia hay con la coccidiosis?
La coccidiosis la causa un parásito del intestino y suele dar heces con sangre, mientras que esta enfermedad se asocia a virus y se nota sobre todo por el crecimiento lento y la diarrea con alimento sin digerir. A veces aparecen juntas, porque las aves debilitadas se enferman con más facilidad.
¿Qué papel tiene el frío en la cría?
El frío de los primeros días empeora el cuadro: los manuales veterinarios lo mencionan como factor que aumenta la gravedad, y una fuente especializada recomienda evitar que los pollitos se enfríen en esa etapa. Cuidar el abrigo es una de las medidas más simples para prevenir. Para saber cómo cuidarlos, mirá qué hacer con los pollitos después de la incubadora.
¿Los pollitos que se recuperan quedan sanos?
Los de casos leves pueden seguir creciendo, aunque más lentos que el resto, mientras que los más afectados quedan flacos y chicos de forma permanente. Conviene revisarlos a diario para ver cómo evolucionan.
¿Los hongos del alimento influyen?
Sí. Las toxinas de los hongos que pueden estar en el alimento mojado o guardado mucho tiempo empeoran el cuadro. Por eso se recomienda revisar que el alimento esté seco, fresco y sin olor raro, y guardarlo bien.
¿Cuánta agua necesitan los pollitos con este problema?
Como la diarrea los deshidrata, necesitan tener agua limpia siempre a mano. Para repasar cuánto toman, mirá cuánta agua toman las gallinas y los pollitos.
¿Qué vitaminas necesitan los pollitos?
Los pollitos necesitan vitaminas desde los primeros días, y algunas fuentes veterinarias señalan que los suplementos de vitaminas pueden ayudar en algunos casos de este síndrome, siempre con indicación de un veterinario. Si querés ver cómo se manejan en pollitos de incubadora, mirá los pollitos de incubadora necesitan vitaminas.
¿Cómo evito que vuelva a pasar en el próximo grupo de pollitos?
Lo más importante es limpiar y desinfectar el lugar antes de recibir pollitos nuevos, no reutilizar la cama y dejarlo descansar unas semanas. Una fuente recomienda un descanso de 18 a 21 días en lugares muy contaminados, y mantener al menos 10 centímetros de cama seca.
Fuente: MSD Manual Veterinario (enfermedad entérica multicausal), Merck Veterinary Manual, Avinews, Producción Animal

