No. No es recomendable usar bolas de naftalina alrededor del gallinero para intentar mantener alejadas a las serpientes, aunque las gallinas no puedan comerlas directamente. Las bolas de naftalina contienen concentraciones muy altas de sustancias insecticidas, generalmente naftaleno o paradiclorobenceno, y liberan vapores tóxicos. Además, no están diseñadas para utilizarse simplemente esparcidas al aire libre como repelente general de animales.
La pregunta que dio origen a este artículo apareció en ChickenForum. La persona que la publicó quería colocar bolas de naftalina alrededor de su gallinero para mantener alejadas a las serpientes, pero preguntaba si podían ser perjudiciales para sus gallinas aunque estas no pudieran picotearlas.
¿Por qué la naftalina puede ser peligrosa?
Las bolas de naftalina no funcionan como una piedra o un producto inerte que simplemente queda en el suelo. Se van transformando lentamente en vapor. Ese vapor es precisamente parte de la acción insecticida del producto.
El National Pesticide Information Center explica que las bolas de naftalina contienen normalmente naftaleno o paradiclorobenceno y que, cuando se utilizan al aire libre, pueden perjudicar a personas, mascotas y otros animales que entren en contacto con ellas o respiren sus vapores.
Por eso, el hecho de que las gallinas no puedan alcanzar físicamente las bolas no elimina completamente el problema. Si están suficientemente cerca del gallinero, pueden quedar expuestas a los vapores.
Además, el Manual Veterinario Merck señala que todos los animales pueden verse afectados por la exposición a los productos utilizados como repelentes de polillas, y que la intoxicación puede producir signos como problemas gastrointestinales, falta de apetito y letargo.
¿Las bolas de naftalina realmente mantienen alejadas a las serpientes?
Acá existe una diferencia importante entre lo que tradicionalmente se recomienda en internet y lo que indican las fuentes especializadas.
El uso de bolas de naftalina para ahuyentar serpientes es un consejo bastante extendido, pero no se debería asumir que cualquier bola de naftalina puede utilizarse legalmente o eficazmente como repelente de serpientes.
El National Pesticide Information Center señala específicamente que las bolas de naftalina no deben utilizarse para repeler animales salvo que la etiqueta del producto indique expresamente ese patrón de uso. También advierte que tienen poco o ningún efecto como repelentes cuando se utilizan de manera diferente a la indicada en la etiqueta.
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) también distingue entre los productos registrados específicamente como repelentes y las bolas de naftalina destinadas al control de polillas. Un producto registrado para determinado uso no autoriza automáticamente cualquier otra aplicación.
¿Qué hacer para evitar que entren serpientes?
En lugar de colocar productos químicos alrededor del gallinero, es mucho más útil dificultar físicamente el acceso de las serpientes.
Una de las medidas más prácticas es utilizar malla metálica de abertura pequeña en las zonas inferiores del recinto. Esto también puede ayudar a impedir la entrada de otros animales que pueden representar un problema para las gallinas o para su alimento.
Hay que revisar especialmente:
- La unión entre la malla y el suelo.
- Los espacios debajo de las puertas.
- Las esquinas del gallinero.
- Los agujeros alrededor de tuberías y estructuras.
- Las zonas donde la malla esté doblada o separada.
- Cualquier abertura suficientemente grande para que pueda pasar una serpiente.
También conviene mantener el área relativamente ordenada. Pilas de madera, chapas, objetos abandonados y vegetación excesivamente densa pueden proporcionar lugares donde las serpientes se escondan.
¿Qué pasa si una gallina come una bola de naftalina?
La situación cambia completamente si una gallina consigue picotearla o ingerirla.
Las bolas de naftalina pueden ser peligrosas cuando se mastican o ingieren. El National Pesticide Information Center advierte que estos productos pueden causar intoxicaciones por ingestión y también por inhalación de concentraciones elevadas de sus vapores.
Por eso, si una gallina pudo haber ingerido una bola de naftalina, no conviene esperar a que aparezcan síntomas para buscar ayuda. Lo adecuado es retirar inmediatamente el acceso al producto y consultar cuanto antes con un veterinario, llevando el envase o la información de sus ingredientes si está disponible.
No es recomendable intentar provocar el vómito ni administrar tratamientos caseros sin indicación veterinaria.
Una alternativa más segura
Si el objetivo es evitar que las serpientes entren al gallinero, la mejor estrategia es concentrarse en la exclusión física, no en llenar los alrededores de productos que desprenden vapores.
Una buena malla, puertas correctamente cerradas y la eliminación de posibles puntos de entrada suelen ser medidas mucho más razonables para proteger a las aves.
En definitiva, no conviene colocar bolas de naftalina alrededor de un gallinero como método casero para combatir serpientes. Aunque las gallinas no puedan comerlas directamente, siguen existiendo riesgos asociados con sus vapores y con una posible ingestión accidental. Además, las bolas de naftalina comunes no deben utilizarse de una manera que contradiga las instrucciones de su etiqueta.

