La temperatura recomendada para una incubadora de huevos de gallina suele estar alrededor de 37,5 °C cuando se trata de una incubadora con ventilador que reparte el calor por todo su interior. Mantener una temperatura estable es muy importante, porque tanto el exceso de calor como una temperatura demasiado baja pueden afectar el desarrollo de los pollitos. Por eso, antes de poner los huevos, conviene comprobar que la incubadora mantenga correctamente la temperatura.
¿Cuál es la temperatura correcta para incubar huevos de gallina?
En una incubadora con ventilador, una buena referencia es 37,5 °C. No hace falta obsesionarse con que el termómetro marque exactamente ese número todo el tiempo, pero sí es importante evitar cambios grandes y prolongados.
El Manual Veterinario Merck señala que durante la incubación de huevos de gallina son aceptables fluctuaciones entre 36,7 °C y 38,3 °C, aunque las variaciones extremas de temperatura pueden provocar problemas en el desarrollo de los embriones.
La temperatura es uno de los puntos más importantes durante la incubación. Los huevos necesitan mantenerse en un ambiente cálido y relativamente estable para que el pollito pueda desarrollarse correctamente.
La incubación de un huevo de gallina dura aproximadamente 21 días. Durante ese tiempo, la temperatura debe controlarse desde que los huevos entran en la incubadora hasta los últimos días, cuando comienza el nacimiento.
¿Qué pasa si la temperatura de la incubadora es demasiado alta?
Una temperatura demasiado alta puede ser perjudicial para los embriones. Si el calor es excesivo y se mantiene durante bastante tiempo, puede provocar problemas en el desarrollo de los pollitos e incluso hacer que algunos embriones mueran antes de nacer.
Por eso, si ves que la temperatura empieza a subir más de lo normal, es importante revisar la incubadora y buscar la causa. Puede haber un problema con el termostato, con el lugar donde está colocada la máquina o con la circulación del aire.
No conviene aumentar o bajar bruscamente la temperatura para compensar un problema. Lo mejor es encontrar la causa y conseguir que la incubadora vuelva a trabajar de manera estable.
¿Qué pasa si la temperatura está demasiado baja?
Una temperatura demasiado baja también puede afectar la incubación. Si la incubadora permanece durante bastante tiempo por debajo de la temperatura adecuada, el desarrollo de los embriones puede hacerse más lento.
Una bajada breve de temperatura no significa necesariamente que todos los huevos se hayan perdido. Una incubadora puede tardar un tiempo en recuperar el calor después de abrirse, colocar los huevos o sufrir alguna variación.
Lo importante es que la temperatura vuelva a su nivel normal y se mantenga estable durante el resto de la incubación.
¿La temperatura de la incubadora puede hacer que nazcan más hembras?
Hay una creencia bastante extendida entre quienes incuban huevos: que si se aumenta la temperatura pueden nacer más pollitas, mientras que una temperatura más baja produciría más gallitos. También circula la versión contraria, según la experiencia de cada persona.
Es un tema que suele aparecer como un “cuento de pasillo” entre criadores, especialmente cuando alguien obtiene una camada con muchos gallos o muchas gallinas y trata de relacionarlo con la temperatura utilizada durante la incubación.
Sin embargo, no hay que tomar la temperatura de incubación como un método comprobado para elegir el sexo de los pollitos. En las gallinas, el sexo está determinado genéticamente y no se puede decidir simplemente colocando la incubadora a una temperatura determinada.
Por ejemplo, puede ocurrir que una persona incube huevos alrededor de 36,5 °C y obtenga una cantidad llamativamente alta de gallitos. La experiencia es real para quien la vivió, pero eso por sí solo no demuestra que esa temperatura haya provocado el nacimiento de más machos.
También puede ocurrir exactamente lo contrario en otra incubación. Una camada pequeña puede tener, simplemente por azar, más gallos o más gallinas.
Además, utilizar una temperatura demasiado baja buscando conseguir más gallos o más hembras puede terminar perjudicando la incubación. Las variaciones importantes de temperatura pueden afectar el desarrollo de los embriones.
Por eso, no conviene modificar deliberadamente la temperatura para intentar cambiar la proporción de gallos y gallinas. La prioridad debe ser mantener la temperatura adecuada para que los embriones se desarrollen correctamente.
¿Qué temperatura debe tener una incubadora sin ventilador?
Las incubadoras que no tienen ventilador pueden necesitar una temperatura diferente porque el calor no se reparte de la misma manera dentro de la máquina.
En estos casos, conviene seguir las indicaciones específicas del fabricante y prestar atención a dónde está colocado el termómetro.
Por eso, no es recomendable copiar directamente la temperatura de una incubadora con ventilador y aplicarla a cualquier otro modelo.
¿Dónde colocar el termómetro de la incubadora?
El termómetro debe colocarse a una altura similar a la parte superior de los huevos, porque esa es la zona cuya temperatura interesa controlar.
No sirve demasiado colocar el termómetro pegado al techo de la incubadora o muy cerca de la fuente de calor, ya que puede marcar una temperatura diferente a la que reciben los huevos.
También es importante evitar que el termómetro quede apoyado directamente sobre un huevo.
¿Hay que controlar la temperatura todos los días?
Sí. Durante la incubación conviene controlar la temperatura todos los días, especialmente durante los primeros días y después de abrir la incubadora.
El Manual Veterinario Merck recomienda controlar la temperatura de las incubadoras dos veces al día.
Esto permite detectar rápidamente si la máquina está calentando demasiado o si la temperatura está bajando más de lo esperado.
También conviene colocar la incubadora en un lugar donde la temperatura ambiente no cambie demasiado. No es buena idea ponerla junto a una ventana donde reciba sol directo, cerca de una estufa o en un lugar con corrientes de aire.
¿Qué pasa si la temperatura cambia al poner los huevos?
Es normal que la temperatura baje durante un rato después de colocar los huevos dentro de la incubadora. Los huevos están más fríos que el interior de la máquina y necesitan tiempo para calentarse.
Por eso, no hay que subir demasiado el regulador apenas se colocan los huevos para intentar recuperar rápidamente la temperatura.
Lo mejor es esperar y controlar cómo se comporta la incubadora. Una vez que los huevos hayan tomado temperatura, la máquina debería volver a estabilizarse cerca del valor indicado.
¿La temperatura es igual durante los 21 días?
La temperatura recomendada se mantiene bastante estable durante la incubación, aunque durante los últimos días cambian algunas de las tareas que se realizan con los huevos.
Para entender qué ocurre durante cada etapa, podés consultar el desarrollo del huevo en incubadora desde el día 1 al 21, donde se explica cómo va cambiando el huevo durante todo el proceso.
La temperatura, de todos modos, no debería modificarse de manera importante simplemente porque hayan pasado varios días.
¿Qué pasa si se corta la luz?
Si se corta la electricidad, la temperatura de la incubadora comenzará a bajar. Una interrupción breve no significa necesariamente que los huevos se hayan perdido.
El problema aparece cuando los huevos permanecen demasiado tiempo a una temperatura baja. En ese caso, el desarrollo puede verse afectado.
Si esto ocurre, lo importante es recuperar cuanto antes las condiciones normales de la incubadora y evitar abrirla innecesariamente para conservar el calor.
¿La temperatura de la incubadora debe cambiar durante la noche?
No. La incubadora debe permanecer funcionando durante todo el proceso. Los huevos necesitan una temperatura estable tanto de día como de noche.
Si durante la noche la temperatura de la habitación baja mucho, es todavía más importante colocar la incubadora en un lugar protegido de corrientes de aire y de cambios bruscos de temperatura.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la temperatura ideal para una incubadora de huevos de gallina?
Para una incubadora con ventilador, una referencia habitual es 37,5 °C. Lo importante es mantener una temperatura estable y evitar cambios grandes durante períodos prolongados.
¿37 °C sirve para incubar huevos de gallina?
Una temperatura de 37 °C está dentro del rango de fluctuación que puede tolerarse durante la incubación, aunque la incubadora debe configurarse según su tipo y las indicaciones del fabricante.
¿Qué pasa si la incubadora llega a 39 °C?
Una subida puntual no significa necesariamente que todos los huevos se hayan perdido, pero una temperatura excesivamente alta mantenida durante bastante tiempo puede perjudicar a los embriones.
¿Hay que apagar la incubadora durante la noche?
No. La incubadora debe permanecer funcionando durante todo el proceso de incubación.
¿Cuánto tarda una incubadora en alcanzar la temperatura?
Depende del modelo, de la temperatura del lugar y de la cantidad de huevos colocados. Lo recomendable es encenderla y dejar que alcance y estabilice la temperatura antes de colocar los huevos.
La temperatura es clave para una buena incubación
Mantener una temperatura estable es una de las tareas más importantes cuando se incuban huevos de gallina. Una referencia habitual para muchas incubadoras con ventilador es alrededor de 37,5 °C, evitando tanto el exceso de calor como las temperaturas demasiado bajas.
La temperatura no debe utilizarse para intentar decidir si van a nacer gallos o gallinas. Ese es un mito muy extendido entre quienes incuban huevos, pero no es un método confiable para elegir el sexo de los pollitos.
Una vez comenzada la incubación, mantener la temperatura controlada durante los aproximadamente 21 días ayudará a que los huevos tengan las condiciones necesarias para que los pollitos puedan desarrollarse.
También es importante preparar correctamente los huevos antes de comenzar. Por ejemplo, si vas a guardar huevos destinados a la incubación, conviene saber cuánto tiempo guardar huevos fértiles antes de incubar para no conservarlos durante demasiado tiempo.

