Cresta Roja: la avícola argentina que quebró vendiendo más

Publicado por Fer Gallinas

Planta avícola cerrada con portón y candado al atardecer, con gallinas grises picoteando junto al alambrado

En Argentina se come más pollo que nunca. En 2025 el consumo llegó a 49,4 kilos por habitante, y por primera vez el pollo le ganó a la carne vacuna. Con los huevos pasa lo mismo: el país quedó primero en el mundo, con unos 398 huevos por persona al año. Sin embargo, Cresta Roja, una de las marcas de pollo más conocidas del país, quebró hace diez años y hoy vuelve a estar parada. ¿Cómo puede quebrar una empresa que vende algo que la gente compra cada vez más?

La respuesta corta: vender mucho no es lo mismo que ganar plata. Acá te lo explicamos sin vueltas.

Qué era Cresta Roja

Cresta Roja fue fundada por los hermanos Ivo y Milenko Rasic a mediados del siglo pasado. Llegó a ser la segunda avícola más grande de Argentina, con alrededor del 20% del mercado y unos 3.700 trabajadores en su mejor momento. Sus plantas estaban en Ezeiza y El Jagüel, en el sur del Gran Buenos Aires.

La primera caída (2013-2015)

A comienzos de la década pasada, la empresa vendía mucho pollo a Venezuela. Cuando ese país entró en crisis, los pagos se cortaron. Según Milenko Rasic, Venezuela les quedó debiendo unos 65 millones de dólares. A eso sumó otro problema: dice que tenían que venderles a los supermercados a precios fijados por el gobierno de entonces, y que con el recorte de subsidios esos precios dejaron de cubrir los costos.

En 2013 la empresa entró en convocatoria de acreedores y a fines de 2015 se decretó la quiebra. Miles de trabajadores quedaron sin sueldo y hubo cortes de autopista que terminaron en represión en el acceso al aeropuerto de Ezeiza. Mientras tanto, en las granjas, millones de pollos morían por falta de alimento.

Una segunda vida que tampoco funcionó

Con la quiebra, los activos pasaron a Proteinsa, un consorcio que no logró reactivar la empresa. En 2018 la Justicia aceptó la oferta de Granja Tres Arroyos (GTA), la avícola más grande del país que siguió operando las plantas con una sociedad llamada Wade SA. En 2024 cerró una de las dos plantas y concentró a los trabajadores en la de El Jagüel.

En 2026 la historia se repitió. La planta de El Jagüel fue clausurada de forma preventiva por ACUMAR por volcar efluentes fuera de norma al arroyo Ortega, después quedó paralizada por falta de pollos para faenar y sueldos adeudados, y empezaron los despidos. En septiembre, Wade y la propia Granja Tres Arroyos pidieron concurso preventivo, con cheques rechazados por más de 126.000 millones de pesos y una deuda que el grupo intentaba renegociar por más de 350 millones de dólares.

Milenko Rasic, el dueño original, apareció ante los trabajadores para pedir que le devuelvan la empresa. Sostiene que se la quitaron por decisión política; esa es su versión y la causa sigue en la Justicia.

Por qué vender más no alcanza

Acá está la clave para entender la paradoja. Imaginá que criar y faenar un pollo te cuesta 100 y lo vendés a 95. Cuantos más pollos vendés, más plata perdés. Eso es lo que, según su propio pedido de concurso, le pasó a Granja Tres Arroyos. Los motivos que dio la empresa son estos:

  • El mercado se saturó. La demanda creció mucho durante veinte años, pero llegó a un techo. Con menos poder de compra, las familias no pueden absorber más pollo a mejor precio.
  • El pollo no se puede guardar. Un pollo listo para faena no espera. Si el precio está bajo, hay que venderlo igual, aunque sea por debajo del costo. Y mientras tanto el alimento, la luz y los sueldos se siguen pagando.
  • Subieron los costos. Energía, fletes, salarios y sobre todo el alimento balanceado, que es casi todo maíz y soja y representa la mayor parte del costo de criar un pollo. Si querés ver qué lleva, lo explicamos en alimento balanceado para ponedoras: qué contiene.
  • Entró pollo de Brasil más barato. Entre 2024 y 2026 se facilitaron las importaciones y bajaron los aranceles. El pollo brasileño marcó un techo al precio local.
  • Se cerraron mercados por la gripe aviar. El brote de 2023 hizo que China, Chile y la Unión Europea dejaran de comprar. Ese pollo, que antes se exportaba y traía dólares, se volcó al mercado interno y bajó todavía más los precios. Si querés saber cómo afecta la enfermedad a las aves, mirá gripe aviar en gallinas: síntomas y contagio.
  • La deuda. Con pérdidas varios años seguidos, la empresa se financió con cheques y préstamos. Cuando no pudo pagarlos, la bola de nieve se hizo imposible de frenar.

En las dos crisis de Cresta Roja se repite el mismo patrón: una empresa que dependía de un negocio grande (Venezuela antes, la exportación y el mercado interno después) y que se quedó sin margen cuando ese negocio se dio vuelta.

Con los huevos pasa algo parecido

El caso de los huevos muestra que no es un problema de una sola empresa. Argentina produjo casi 19.000 millones de huevos en 2025, un 9% más que el año anterior. Pero la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA) advirtió que el precio que recibe el productor por el maple cayó más de 60% en pocos meses, mientras los costos seguían subiendo. Récord de consumo y productores que ganan cada vez menos: la misma película.

Para dimensionar cuánto pesan las aves en el mundo, te puede sorprender si hay más gallinas que humanos en el mundo.

Qué significa para quien tiene gallinas en casa

Para el que cría unas pocas gallinas en el fondo, la lección es útil: el costo que manda es el alimento. Una gallina que come balanceado todo el año y pone poco puede salir más cara que el maple del almacén. Saber cuántos huevos pone una gallina por día, semana y año te ayuda a hacer bien la cuenta antes de sumar aves al gallinero.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre concurso preventivo y quiebra?
En el concurso preventivo la empresa sigue funcionando y le pide a la Justicia tiempo para negociar con sus acreedores un plan de pago. En la quiebra ese intento ya fracasó: un síndico toma el control y se venden los bienes para pagar las deudas. La Cresta Roja original llegó a la quiebra; Granja Tres Arroyos está, por ahora, en concurso.

¿Cresta Roja y Granja Tres Arroyos son la misma empresa?
No exactamente. Cresta Roja era la empresa de la familia Rasic. Granja Tres Arroyos compró sus plantas en el proceso de quiebra y las manejó con otra sociedad, Wade SA. Por eso la gente sigue diciendo “Cresta Roja” para hablar de las plantas de El Jagüel, aunque los dueños y la empresa ya no son los mismos.