La anemia infecciosa aviar es una enfermedad viral de los pollos causada por el virus de la anemia del pollo, conocido como CAV. Afecta principalmente a aves jóvenes y puede provocar anemia, disminución del crecimiento, inmunosupresión y aumento de la mortalidad. La enfermedad también puede favorecer la aparición de infecciones secundarias porque el virus afecta células importantes del sistema inmunitario. En Argentina, el SENASA incluye la anemia infecciosa entre las enfermedades aviares endémicas y de presentación esporádica en aves de producción industrial, y señala que estas enfermedades pueden ser controladas mediante vacunas aprobadas por el organismo, cuya aplicación es voluntaria para las empresas productoras. La enfermedad tiene distribución mundial y puede presentarse de manera clínica o sin signos evidentes, especialmente dependiendo de la edad de las aves y de la presencia de anticuerpos maternos.
Origen de la bacteria o virus
La anemia infecciosa aviar no es causada por una bacteria sino por el virus de la anemia del pollo, conocido internacionalmente como Chicken Anemia Virus o CAV. Es un virus pequeño, sin envoltura, perteneciente al género Gyrovirus y a la familia Anelloviridae. El virus tiene como principales sitios de multiplicación las células precursoras de la médula ósea, los precursores de los linfocitos T ubicados en el timo y determinados linfocitos T que se encuentran en división en otros órganos. La destrucción de estas células explica buena parte de las alteraciones que aparecen durante la enfermedad, ya que puede reducir la producción de células sanguíneas y afectar el funcionamiento del sistema inmunitario. El CAV tiene distribución mundial y se encuentra asociado principalmente a las poblaciones de pollos.
Síntomas
Los síntomas de la anemia infecciosa aviar aparecen principalmente en pollitos susceptibles que no cuentan con una protección suficiente de anticuerpos maternos. Uno de los signos más característicos es la palidez de la piel y de los tejidos debido a la anemia. También pueden observarse falta de apetito, letargo, apatía y disminución del crecimiento. Algunas aves pueden presentar hemorragias en la piel y lesiones cutáneas que pueden asociarse con infecciones bacterianas secundarias. En determinadas presentaciones aparece la denominada enfermedad del ala azul, relacionada con dermatitis gangrenosa debajo de las alas. La enfermedad puede provocar además un aumento de la mortalidad, particularmente cuando las aves jóvenes desarrollan anemia intensa o cuando se producen infecciones secundarias. En pollos de mayor edad, la infección puede no generar signos clínicos evidentes, aunque todavía puede producir inmunosupresión.
Además del CAV, otra enfermedad viral de alto impacto en el sistema inmune es la bursitis infecciosa en gallinas (enfermedad de Gumboro), la cual afecta principalmente la bolsa de Fabricio en aves jóvenes.
Tiempo de incubación y enfermedad
El período de aparición de los signos depende de la edad de la gallina o del pollito en el momento de la infección y de la presencia de anticuerpos maternos. En pollitos sin anticuerpos maternos, la transmisión vertical o una infección producida durante la primera semana de vida puede provocar enfermedad clínica aproximadamente entre los 12 y 17 días posteriores a la eclosión o a la infección. Los pollitos sin protección materna son especialmente susceptibles durante las primeras semanas de vida. La resistencia relacionada con la edad comienza aproximadamente alrededor de la primera semana, aunque esa resistencia se refiere principalmente a la aparición de enfermedad clínica y no significa que el ave deje de poder infectarse. En aves mayores de tres o cuatro semanas, la infección generalmente no produce signos clínicos evidentes, aunque puede provocar inmunosupresión y favorecer infecciones secundarias.
Tiempo de cura (si la hubiese)
No existe un tratamiento específico que permita curar la infección por el virus de la anemia del pollo. Las fuentes veterinarias consultadas indican que los parámetros clínicos, hematológicos y patológicos pueden regresar aproximadamente a la normalidad después de varias semanas en las aves que sobreviven, pero esto no debe interpretarse como la existencia de una cura veterinaria específica. La recuperación depende de la edad del ave, su estado inmunitario y la presencia o ausencia de infecciones secundarias. En consecuencia, no existe un tiempo de cura que pueda aplicarse de manera general a todas las aves afectadas.
Posibles desenlaces
La evolución puede ser diferente según la edad del ave y las condiciones de la infección. En pollitos muy jóvenes sin anticuerpos maternos puede producirse una enfermedad clínica importante, con anemia, inmunosupresión y aumento de la mortalidad. Las infecciones secundarias pueden agravar el cuadro porque el CAV altera determinadas funciones del sistema inmunitario. Algunas aves sobreviven y recuperan progresivamente sus parámetros clínicos y hematológicos, mientras que otras pueden morir como consecuencia de la anemia o de infecciones secundarias. En aves de mayor edad, la infección puede permanecer sin signos clínicos evidentes, pero aun así producir inmunosupresión y pérdidas productivas. Por este motivo, la ausencia de síntomas visibles no significa necesariamente que la infección no tenga consecuencias sanitarias.
Forma de contagio
El virus de la anemia del pollo puede transmitirse horizontalmente por la vía fecal-oral y mediante material contaminado procedente de aves infectadas, incluido el material asociado a los folículos de las plumas. La cama contaminada constituye una fuente importante de introducción del virus en los establecimientos. También existe transmisión vertical, que ocurre cuando una gallina reproductora susceptible se infecta y transmite el virus a través de los huevos durante el período en que todavía no ha desarrollado niveles adecuados de anticuerpos neutralizantes. Los pollitos provenientes de esos huevos pueden presentar viremia y transmitir posteriormente el virus a otros pollitos susceptibles. Los gallos que eliminan el virus en el semen también pueden participar en la transmisión vertical. La circulación del virus puede verse favorecida por su elevada resistencia ambiental y por la presencia de aves susceptibles.
Remedios veterinarios aprobados
La principal herramienta veterinaria utilizada para controlar la anemia infecciosa aviar es la vacunación de las aves reproductoras antes del comienzo de la producción de huevos. El SENASA señala que la anemia infecciosa aviar se encuentra entre las enfermedades aviares endémicas y de presentación esporádica que pueden controlarse mediante vacunas aprobadas por el organismo, con aplicación voluntaria por parte de las empresas productoras. Existen vacunas comerciales destinadas a la inmunización de aves sanas contra la anemia aviar y algunas se aplican a reproductoras mediante inyección o punción de la membrana del ala, según las indicaciones específicas del producto. El momento de vacunación y la vía de administración no deben modificarse por cuenta propia y deben seguirse las indicaciones oficiales correspondientes a cada vacuna.
Remedios caseros de resultado desconocido
No se encontraron remedios caseros con eficacia demostrada para curar la anemia infecciosa aviar. Por tratarse de una infección viral que afecta la producción de células sanguíneas y el sistema inmunitario, no corresponde presentar hierbas, infusiones, alimentos, suplementos u otras preparaciones domésticas como tratamientos capaces de eliminar el virus. Tampoco se encontró evidencia suficiente para afirmar que un determinado remedio casero reduzca la mortalidad o cure las lesiones producidas por el CAV. Si existen pollitos con palidez marcada, debilidad, retraso del crecimiento o mortalidad anormal, la evaluación veterinaria es más adecuada que intentar tratar el problema exclusivamente con preparados caseros.
Tratamiento
No existe un tratamiento específico contra el virus de la anemia del pollo. El manejo de las aves afectadas se orienta principalmente a controlar las consecuencias de la inmunosupresión y a prevenir o tratar las infecciones secundarias cuando corresponda. Las fuentes veterinarias indican que las infecciones bacterianas secundarias pueden tratarse con antimicrobianos, pero estos medicamentos no eliminan el CAV ni constituyen un tratamiento específico para la anemia infecciosa. La prevención mediante vacunación de las aves reproductoras y el manejo sanitario de la parvada son fundamentales para reducir la presentación de la enfermedad. Ante un cuadro compatible, el diagnóstico veterinario permite diferenciar esta infección de otras causas de anemia, inmunosupresión, hemorragias o mortalidad en aves jóvenes.
Probabilidad de contagio a humanos
El virus de la anemia del pollo no presenta un riesgo zoonótico conocido para los seres humanos. La información veterinaria disponible indica que el CAV no representa una infección conocida de las personas y que afecta principalmente a las aves. Por lo tanto, cuando se busca información sobre si la anemia infecciosa aviar se transmite a humanos, no existe evidencia de que el virus produzca una enfermedad equivalente en las personas. De todos modos, las medidas generales de higiene deben mantenerse al manipular aves enfermas, cadáveres, cama, heces o materiales contaminados, ya que esas prácticas forman parte de la bioseguridad habitual de cualquier establecimiento avícola.
Qué pasa si consumo una gallina con anemia infecciosa aviar
La anemia infecciosa aviar no es considerada una enfermedad zoonótica y no existe evidencia de que el CAV cause enfermedad en seres humanos. Sin embargo, una gallina enferma no debe considerarse automáticamente apta para consumo por el simple hecho de que el virus no sea conocido como zoonótico. Un ave con enfermedad clínica puede presentar anemia, hemorragias, lesiones e infecciones secundarias. La aptitud para consumo de un animal destinado a la alimentación debe determinarse mediante los controles sanitarios correspondientes. En particular, no es recomendable utilizar para consumo un ave enferma o encontrada muerta sin una evaluación sanitaria adecuada.
Lesiones de la anemia infecciosa aviar
Las lesiones de la anemia infecciosa aviar están relacionadas principalmente con la destrucción de células de la médula ósea y del sistema linfoide. Entre los hallazgos más característicos se encuentran la palidez de los órganos, la atrofia del timo y una bolsa de Fabricio que puede encontrarse reducida de tamaño. La médula ósea puede presentar una coloración pálida o amarillenta debido a la disminución de la actividad hematopoyética. También pueden observarse hemorragias en la piel, debajo de la piel, en los músculos y en otros órganos. A nivel microscópico se produce una marcada disminución de las células linfoides, especialmente en la corteza del timo, mientras que los compartimentos encargados de producir células granulocíticas y eritrocíticas en la médula ósea pueden presentar atrofia o hipoplasia. Las lesiones pueden agravarse cuando existen infecciones secundarias.
Diagnóstico de la anemia infecciosa aviar
El diagnóstico no debe basarse únicamente en la observación de palidez o debilidad porque diferentes enfermedades pueden producir signos similares. En aves vivas, una disminución del hematocrito junto con la detección del material genético del CAV mediante PCR puede contribuir al diagnóstico. Para estudios post mortem pueden evaluarse las lesiones del timo, la médula ósea y otros órganos, además de buscar ADN o antígenos virales en los tejidos. Las técnicas utilizadas para confirmar la infección incluyen PCR y PCR cuantitativa, inmunohistoquímica e inmunofluorescencia. También existen pruebas ELISA destinadas a detectar anticuerpos contra el CAV y pueden utilizarse para evaluar el estado inmunitario de las aves reproductoras y controlar la respuesta a la vacunación.
Prevención de la anemia infecciosa aviar
La prevención se basa principalmente en conseguir que las aves reproductoras desarrollen inmunidad antes de comenzar la producción de huevos, de manera que puedan transmitir anticuerpos maternos a los pollitos. La vacunación es una de las principales estrategias utilizadas para lograr este objetivo. El manejo de la cama, la higiene, la bioseguridad y la reducción de las oportunidades de introducir material contaminado también forman parte del control sanitario. Debido a que el virus puede mantenerse en el ambiente y es resistente a diferentes condiciones, la prevención no depende de una única medida. En los establecimientos de producción, el control de las aves reproductoras resulta especialmente importante porque la transmisión vertical puede introducir el virus en los pollitos desde el comienzo de su vida.
Mi propia experiencia
Si alguna vez tuve esta enfermedad en mis pollitos de incubadora o aquellos nacidos de la cluequera de mis gallinas, pues nunca la pude identificar. No tengo experiencia propia para compartir al respecto. En otras enfermedades con síntomas claros pues sí. Este no sería el caso.
¿La anemia infecciosa aviar afecta solamente a los pollitos?
La enfermedad clínica se observa principalmente en aves jóvenes susceptibles, pero la infección por CAV también puede producir consecuencias en aves de mayor edad. En estas aves, la infección puede ser subclínica y manifestarse principalmente por inmunosupresión. Por lo tanto, el hecho de que una gallina adulta no presente palidez, debilidad o mortalidad no permite afirmar por sí solo que nunca haya estado expuesta al virus.
¿Qué relación existe entre la anemia infecciosa y la inmunidad de la gallina?
El CAV afecta especialmente a células relacionadas con el sistema inmunitario, por lo que la infección puede disminuir la capacidad del ave para responder adecuadamente frente a otros agentes. Esta inmunosupresión puede favorecer infecciones secundarias y también puede afectar la respuesta de anticuerpos después de determinadas vacunaciones. Por esta razón, el impacto sanitario del virus puede ser mayor que la anemia observada directamente.
¿Los anticuerpos maternos protegen a los pollitos?
Sí. Los anticuerpos maternos tienen un papel importante frente a la enfermedad clínica producida por CAV. Los pollitos que reciben una protección materna adecuada presentan una mayor resistencia frente a la enfermedad durante las primeras etapas de vida. Cuando los anticuerpos maternos son insuficientes o están ausentes, los pollitos jóvenes resultan mucho más susceptibles a desarrollar la enfermedad clínica.
¿Qué significa que una gallina sea seronegativa frente al CAV?
Significa que en una prueba serológica no se detectaron anticuerpos contra el virus de la anemia del pollo. En las aves reproductoras, conocer este estado es importante porque una gallina susceptible que se infecta durante el período de producción puede transmitir el virus a su descendencia antes de desarrollar niveles adecuados de anticuerpos neutralizantes.
¿La infección por CAV puede afectar la respuesta a otras vacunas?
Puede hacerlo de manera indirecta. La inmunosupresión producida por el CAV puede afectar la respuesta inmunitaria del ave frente a otros agentes y disminuir la producción de determinados anticuerpos después de una vacunación. Esto no significa que el CAV inactive todas las vacunas, sino que una infección por este virus puede alterar la capacidad de respuesta del sistema inmunitario.
¿La anemia infecciosa aviar puede quedar presente durante mucho tiempo?
Existe evidencia de que el virus o su ADN puede permanecer en las gónadas aun después de que aparecen anticuerpos neutralizantes. Esto indica que el CAV puede establecer una infección latente. El virus puede reactivarse cuando las gallinas alcanzan la madurez sexual, en relación con cambios hormonales asociados a los estrógenos.
¿La anemia infecciosa aviar puede aparecer junto con otras enfermedades?
Sí. La infección por CAV puede presentarse junto con otros agentes y formar cuadros sanitarios más complejos. Entre los síndromes asociados se encuentran el síndrome de anemia aplásica hemorrágica, la dermatitis gangrenosa, la hepatitis con cuerpos de inclusión y el síndrome que combina hepatitis con cuerpos de inclusión e hidropericardio. La presencia simultánea de otros agentes puede modificar considerablemente la gravedad del cuadro.
¿Qué relación tiene la anemia infecciosa con la viruela aviar?
Las dos son enfermedades virales diferentes. La vacunación contra CAV puede administrarse mediante punción de la membrana del ala y algunos programas pueden combinar esta vía con vacunas contra otras enfermedades, entre ellas la viruela aviar. Esto no significa que ambos virus sean iguales ni que una infección por uno produzca automáticamente la otra enfermedad. Para conocer los signos propios de la viruela puede consultarse también información específica sobre viruela aviar en gallinas.
¿La alimentación puede solucionar la anemia infecciosa aviar?
Una alimentación adecuada es importante para el crecimiento y el estado general de las aves, pero no existe evidencia de que una dieta determinada elimine el CAV o cure la enfermedad. La alimentación no reemplaza la vacunación ni las medidas sanitarias. Para conocer los alimentos apropiados dentro del manejo cotidiano de las aves, puede consultarse información sobre que pueden comer las gallinas.
¿Qué se debe hacer con una gallina que muere durante un brote?
La eliminación de las aves muertas debe realizarse siguiendo las normas sanitarias y de bioseguridad correspondientes al establecimiento y evitando que el cadáver quede expuesto a otras aves. No debe manipularse un cadáver de manera que favorezca la contaminación del ambiente, de la cama, de los bebederos o de los comederos. Para conocer alternativas generales de manejo de los restos de aves puede consultarse información sobre que hacer con el cuerpo de las gallinas cuando mueren.
Fuente principal: SENASA — Curso Veterinarios Acreditados en Sanidad y Bienestar Avícola.

