¿Hay que girar los huevos dentro de la incubadora?

Publicado por Fer Gallinas

Huevos de gallina dentro de una incubadora para volteo durante la incubación

Sí, los huevos de gallina deben girarse dentro de la incubadora durante la mayor parte del proceso de incubación. Lo recomendable es girarlos varias veces al día, realizando movimientos suaves y regulares para evitar que el embrión quede adherido a las membranas internas del huevo. El volteo es especialmente importante durante las primeras dos semanas de incubación y debe suspenderse durante los últimos días, cuando el pollito se prepara para nacer.

¿Por qué hay que girar los huevos en la incubadora?

El volteo de los huevos cumple una función importante durante el desarrollo del embrión. Cuando un huevo permanece siempre en la misma posición, aumenta el riesgo de que el embrión se adhiera a las membranas internas, lo que puede dificultar su desarrollo y la posterior eclosión.

En una incubación natural, la gallina gira y acomoda los huevos varias veces durante el día. La incubadora debe reproducir, dentro de lo posible, este comportamiento mediante el volteo manual o mediante un sistema automático.

Girar los huevos también ayuda a que el desarrollo del embrión se produzca de manera adecuada dentro del huevo. Por eso, además de controlar la temperatura y la humedad, el volteo es uno de los aspectos fundamentales de una buena incubación.

Durante los primeros días el desarrollo embrionario es especialmente importante, por lo que mantener una rutina constante de volteo forma parte de las condiciones necesarias para una incubación adecuada. Para comprender qué ocurre durante todo este proceso, podés consultar el desarrollo del huevo en incubadora desde el día 1 al 21.

¿Cuántas veces hay que girar los huevos?

Los huevos de gallina deben girarse varias veces al día durante la etapa de incubación en la que corresponde realizar el volteo. Como referencia práctica, se pueden girar al menos 3 veces al día, aunque hacerlo con mayor frecuencia puede ser beneficioso cuando se mantiene una rutina regular.

Lo importante es evitar que los huevos permanezcan durante muchas horas en la misma posición. Si el volteo se realiza manualmente, conviene establecer horarios que permitan mantener una frecuencia relativamente uniforme durante el día.

Las incubadoras automáticas simplifican esta tarea porque realizan el movimiento de los huevos de forma periódica sin que sea necesario abrir la máquina constantemente.

¿Cómo se deben girar los huevos?

El movimiento debe ser suave y suficiente para cambiar la posición del huevo. No es necesario moverlo bruscamente ni darle vueltas completas.

Una forma sencilla de realizar el volteo manual consiste en cambiar la posición del huevo de un lado al otro. Para evitar olvidos, se pueden marcar suavemente dos lados del huevo con lápiz, por ejemplo con una “X” y un “O”. Así es más fácil comprobar que los huevos se están girando correctamente.

Las manos deben estar limpias antes de manipular los huevos y hay que evitar golpes o movimientos bruscos que puedan dañar el contenido.

¿Desde qué día hay que girar los huevos?

El volteo comienza desde el inicio de la incubación y continúa durante la mayor parte del período de desarrollo. En los huevos de gallina, la incubación dura aproximadamente 21 días.

Durante los primeros días el desarrollo embrionario es especialmente importante, por lo que mantener una rutina constante de volteo forma parte de las condiciones necesarias para una incubación adecuada.

Además del volteo, durante este período es fundamental mantener estables las condiciones de temperatura y humedad de la incubadora.

¿Cuándo hay que dejar de girar los huevos?

El volteo debe suspenderse durante los últimos días de incubación, normalmente alrededor del día 18. En ese momento comienza la etapa conocida como nacimiento o eclosión, y el pollito necesita adoptar la posición adecuada dentro del huevo para poder romper el cascarón. Si querés saber cuándo sacar los pollitos de la incubadora, es importante tener en cuenta que no deben retirarse apenas comienza a romperse el primer huevo.

A partir de ese momento, los huevos deben permanecer quietos y se deben evitar manipulaciones innecesarias. También es importante mantener las condiciones de humedad recomendadas para la etapa de eclosión.

¿Qué pasa si no se giran los huevos?

Si los huevos no se giran durante la etapa en la que corresponde hacerlo, el desarrollo embrionario puede verse afectado. Uno de los problemas asociados al volteo insuficiente es que el embrión pueda adherirse a las membranas internas del huevo.

No todos los huevos que no se giran correctamente necesariamente dejan de desarrollarse, pero la falta de volteo aumenta el riesgo de problemas durante la incubación y puede reducir las posibilidades de una eclosión normal.

Por este motivo, si la incubadora no cuenta con un sistema automático, es importante establecer una rutina de volteo y respetarla durante todo el período correspondiente.

¿Se pueden girar los huevos de forma manual?

Sí. El volteo manual es una opción perfectamente posible cuando se utiliza una incubadora que no dispone de un mecanismo automático.

Para hacerlo correctamente, hay que abrir la incubadora el menor tiempo posible, cambiar suavemente la posición de los huevos y volver a cerrarla. Abrirla repetidamente durante períodos prolongados puede provocar variaciones de temperatura y humedad.

Si se utiliza una incubadora automática, en cambio, es importante comprobar que el mecanismo de volteo funciona correctamente antes y durante la incubación.

¿Qué ocurre durante los últimos días de incubación?

Cuando se aproxima el nacimiento, el pollito adopta una posición dentro del huevo que le permite comenzar el proceso de eclosión. Por eso, durante esta etapa ya no se deben girar los huevos.

En este momento también conviene evitar abrir la incubadora innecesariamente. Una alteración importante de las condiciones internas puede dificultar el proceso de nacimiento.

El volteo es una parte fundamental de la incubación

Girar los huevos correctamente es una tarea sencilla, pero puede tener una importancia considerable durante la incubación. Mantener una rutina regular de volteo, evitar movimientos bruscos y suspenderlo alrededor del día 18 permite que el embrión complete su desarrollo y se prepare para la eclosión.

La incubación no depende únicamente del volteo. La temperatura, la humedad, la ventilación, la calidad de los huevos y las condiciones de la propia incubadora también influyen en el resultado final.

Cuando los primeros pollitos comienzan a nacer, todavía necesitan permanecer en un ambiente cálido y protegido hasta estar completamente secos y activos. Por eso, antes de abrir la incubadora, conviene conocer qué hacer con los pollitos después de la incubadora y cuánto tiempo pueden permanecer dentro de ella.