La cresta pálida en gallinas se nota cuando la cresta pierde su rojo intenso y queda rosada clara, amarillenta o casi blanca. Muchas veces las barbillas también se ven pálidas. No siempre es una enfermedad: cuando una gallina deja de poner, durante la muda o en el invierno, la cresta se achica y pierde color de forma normal.
Cuando la gallina está poniendo y la cresta se pone pálida de golpe, suele ser una señal de anemia. Las causas más comunes son los ácaros y piojos que se alimentan de sangre, los parásitos internos y algunas enfermedades infecciosas. Conviene revisar las plumas y la piel cerca de la cloaca, y fijarse si hay otros síntomas como decaimiento, falta de apetito o diarrea.