El decaimiento en gallinas se reconoce en la actitud: el ave se aparta del grupo, se queda quieta con las plumas erizadas y los ojos entrecerrados, come poco y pierde interés por lo que pasa alrededor. Es uno de los primeros signos de que una gallina está enferma, y por eso conviene separarla y observarla de cerca apenas se nota.
Como acompaña a casi todas las enfermedades, por sí solo no indica una causa concreta. Lo que ayuda a orientarse son los síntomas que aparecen junto con él, como diarrea, tos, pérdida de peso o caída en la postura. En el buscador de síntomas podés marcar el decaimiento junto con lo que observes para acotar las posibilidades. En esta página encontrarás las enfermedades de las gallinas que incluyen el decaimiento entre sus síntomas.