La deshidratación en gallinas se nota en la cresta y las barbillas, que se ven arrugadas, opacas o más oscuras de lo normal, en los ojos hundidos y en un ave decaída que se mueve poco. Puede aparecer en pocas horas cuando hace mucho calor, cuando el bebedero queda vacío o sucio, o cuando la gallina deja de tomar agua porque está enferma.
Muchas veces acompaña a la diarrea, que hace perder líquido rápidamente, como ocurre en la coccidiosis, la enfermedad de Gumboro o la enteritis por coronavirus. Lo primero es ofrecer agua fresca y limpia a la sombra y consultar si no mejora. En esta página encontrarás las enfermedades de las gallinas que incluyen la deshidratación entre sus síntomas.