¿Qué humedad debe tener una incubadora de huevos?

Publicado por Fer Gallinas

Higrómetro digital en una incubadora de huevos con temperatura en grados Celsius

La humedad recomendada para una incubadora de huevos de gallina depende de la etapa de incubación. Durante los primeros días se necesita un nivel moderado y, cuando se acerca el nacimiento, suele aumentarse. Esto permite controlar la cantidad de agua que pierde el huevo a través de la cáscara y ayuda a que el pollito pueda desarrollarse correctamente. Tanto un ambiente demasiado seco como uno excesivamente húmedo pueden causar problemas.

¿Por qué es importante controlar la humedad en una incubadora?

Aunque la temperatura suele ser lo primero que se controla, el nivel de humedad también tiene un papel importante durante la incubación.
La cáscara del huevo tiene pequeños poros que permiten el intercambio de aire y la pérdida de agua. Durante los aproximadamente 21 días que dura el proceso, el huevo debe perder parte de esa agua de manera gradual.
Si pierde demasiado rápido, pueden aparecer problemas. Si pierde muy poco, también. Por eso, el objetivo es conseguir una pérdida de agua adecuada durante todo el desarrollo.

¿Qué humedad debe tener una incubadora de huevos de gallina?

No existe un único porcentaje que deba mantenerse durante los 21 días. Como referencia general, muchas incubadoras domésticas trabajan alrededor de 45 % a 55 % durante los primeros 18 días.
Durante los últimos días, cuando comienza la etapa de nacimiento, suele aumentarse el nivel hasta aproximadamente 65 % o más.
Estos valores pueden variar según el modelo de incubadora, el clima, la ventilación y las características de los huevos. Por eso, las instrucciones del fabricante también deben tenerse en cuenta.

¿Por qué se aumenta la humedad al final?

Durante los últimos días, el pollito se prepara para romper la cáscara y salir. En ese momento, es importante que las membranas que están dentro del huevo no se sequen demasiado.
Si se secan, pueden pegarse al cuerpo del pollito y dificultar sus movimientos.
Por eso, durante la etapa de nacimiento se suele aumentar el porcentaje de humedad y se evita abrir la máquina innecesariamente.
En esta etapa también cambia el manejo de los huevos. Por ejemplo, es importante saber cuándo sacar los pollitos de la incubadora, ya que no conviene retirarlos apenas aparece el primer nacimiento.

¿Qué pasa si la humedad es demasiado baja?

Cuando el ambiente de la incubadora está demasiado seco durante bastante tiempo, el huevo puede perder agua más rápido de lo conveniente.
Como consecuencia, la cámara de aire puede crecer demasiado. Al llegar el momento de nacer, el pollito puede encontrarse con condiciones poco favorables para completar la eclosión.
Uno de los problemas que pueden aparecer es que el pollito rompa la cáscara pero quede pegado a las membranas internas y no pueda salir por sus propios medios.

¿Qué pasa si es demasiado alta?

El exceso de vapor de agua también puede ser perjudicial. Cuando el huevo pierde muy poca agua, la cámara de aire puede quedar más pequeña de lo esperado.
Esto puede dificultar el nacimiento porque el pollito necesita espacio para moverse dentro del huevo y completar el proceso de eclosión.
Por eso, tener más agua dentro de la incubadora no significa necesariamente obtener mejores resultados. Lo importante es mantener un nivel adecuado para cada etapa.

¿Cómo aumentar la humedad de una incubadora?

La forma más habitual de aumentar el porcentaje es agregar agua al recipiente o bandeja destinada para ese fin.
Al aumentar la superficie de agua expuesta al aire, aumenta también la cantidad de vapor de agua dentro de la máquina.
Algunas incubadoras tienen canales o compartimentos específicos. En esos casos, conviene utilizarlos siguiendo las instrucciones del fabricante.
No es recomendable colocar recipientes improvisados donde puedan volcarse sobre los huevos o entrar en contacto con componentes eléctricos.

¿Cómo bajar la humedad de una incubadora?

Para reducir el porcentaje, normalmente alcanza con disminuir la cantidad de agua disponible dentro de la máquina.
También puede ser necesario utilizar correctamente la ventilación, siempre de acuerdo con las indicaciones del fabricante.
Si el nivel está demasiado alto, no hace falta hacer cambios bruscos. Es preferible retirar parte del agua, esperar y volver a comprobar el higrómetro.

¿Cómo saber si el nivel está bien?

La forma más sencilla es utilizar un higrómetro, que es el aparato que mide el porcentaje de vapor de agua presente en el aire.
Algunas incubadoras ya lo tienen incorporado. Si la máquina no cuenta con uno, se puede colocar un higrómetro adecuado en su interior.
Es importante ubicarlo en una zona representativa y no pegado directamente a un recipiente con agua, porque podría mostrar un valor que no represente correctamente el ambiente de toda la incubadora.

¿Qué es la cámara de aire del huevo?

La cámara de aire es un pequeño espacio que se encuentra dentro del huevo, normalmente en el extremo más ancho.
A medida que pasan los días, esta cámara aumenta porque el huevo va perdiendo agua a través de la cáscara.
Ese cambio es normal y forma parte del proceso de incubación.
Observar los huevos con un ovoscopio puede ayudar a comprobar cómo avanza este proceso. También permite observar el desarrollo del embrión.
Para saber qué ocurre dentro del huevo durante las diferentes etapas, podés consultar el desarrollo del huevo en incubadora desde el día 1 al 21.

¿El nivel debe ser igual durante los 21 días?

No. Las necesidades cambian a medida que avanza la incubación.
Durante los primeros 18 días se busca que el huevo pierda agua de manera adecuada. Cuando se aproxima el nacimiento, se aumenta el porcentaje para ayudar a mantener húmedas las membranas internas.
Por eso, no conviene configurar la incubadora una sola vez y olvidarse del control durante todo el proceso.

¿El nivel de humedad puede hacer que nazcan más hembras?

Existe una creencia bastante extendida entre algunos criadores de que modificando el porcentaje de humedad se puede conseguir que nazcan más gallinas o más gallos.
Al igual que ocurre con la temperatura, es una idea que circula entre quienes incuban huevos, pero no es un método comprobado para elegir el sexo de los pollitos.
El sexo está determinado genéticamente y no se puede decidir simplemente modificando las condiciones de la incubadora.
Por eso, no conviene aumentar o reducir deliberadamente el nivel de vapor de agua para intentar conseguir más hembras o más machos.
Su función es otra: ayudar a controlar la pérdida de agua del huevo durante su desarrollo.

¿Qué pasa si el porcentaje cambia durante la incubación?

Una variación puntual no significa necesariamente que los huevos se hayan perdido. El problema aparece cuando las condiciones permanecen demasiado tiempo fuera del nivel adecuado.
Si observás un cambio importante, corregí la causa y volvé a controlar el higrómetro.
Las variaciones pueden producirse por diferentes motivos: la temperatura de la habitación, la cantidad de agua utilizada, la ventilación o la frecuencia con la que se abre la tapa.

¿Qué pasa si abro la incubadora y baja el porcentaje?

Cuando abrís la máquina entra aire del exterior y el valor puede cambiar temporalmente.
Una apertura breve para realizar una tarea necesaria no significa que los huevos se hayan arruinado. Lo que conviene evitar es abrirla repetidamente durante períodos largos, especialmente cuando los pollitos están empezando a nacer.
Durante la eclosión es mejor mantener la tapa cerrada todo lo posible.
Cuando los nacimientos terminan, también es importante saber qué hacer con los pollitos después de la incubadora para proporcionarles los primeros cuidados.

¿Hay que agregar agua todos los días?

No necesariamente. No hay que agregar agua por rutina sin mirar primero el higrómetro.
La cantidad necesaria depende del diseño de la incubadora, el clima, la temperatura ambiente y la ventilación.
Lo correcto es controlar el porcentaje y agregar agua cuando sea necesario para mantenerlo dentro del rango adecuado.
Si el fabricante indica una cantidad concreta o un procedimiento específico, conviene seguir esas indicaciones.

¿El clima influye en la incubación?

Sí. Las condiciones del ambiente donde está ubicada la incubadora pueden modificar el porcentaje interno.
En un día muy seco, el agua puede evaporarse más rápido y resultar más difícil mantener el nivel deseado.
En cambio, cuando el ambiente exterior ya es muy húmedo, puede ser necesario utilizar menos agua para conseguir el mismo porcentaje dentro de la máquina.
Por eso, la misma incubadora puede necesitar un manejo diferente en invierno, verano, días secos o días muy húmedos.

¿La humedad influye en el tamaño de la cámara de aire?

Sí. La cantidad de agua que pierde el huevo está relacionada con las condiciones del aire que lo rodea.
Un ambiente demasiado seco puede hacer que la cámara de aire crezca más rápido, mientras que un ambiente demasiado húmedo puede hacer que crezca más lentamente.
Por eso, observar su evolución puede ayudar a detectar si los huevos están perdiendo agua de manera adecuada.

¿Qué pasa si los pollitos nacen pegados a la cáscara?

Si un pollito rompe la cáscara pero queda pegado a las membranas, puede haber diferentes causas. Un nivel demasiado bajo durante la etapa final es una de las posibilidades.
También pueden influir la temperatura, el volteo, la calidad de los huevos y otros factores.
Por eso, si ocurre este problema, conviene revisar todo el proceso y no atribuirlo automáticamente a una sola causa.

¿Se puede saber si el nivel fue correcto después del nacimiento?

A veces, el resultado de la eclosión puede dar algunas pistas.
Por ejemplo, si muchos pollitos nacen secos y adheridos a las membranas, puede haber existido un problema durante la etapa final.
Pero un solo huevo no permite sacar conclusiones. Lo ideal es observar el resultado de toda la incubación y llevar un registro de los valores utilizados.

Preguntas frecuentes

¿Qué humedad debe tener una incubadora de huevos de gallina?

Durante los primeros 18 días, muchas incubadoras domésticas funcionan alrededor de 45 % a 55 %. Durante los últimos días suele aumentarse hasta aproximadamente 65 % o más, según el modelo y las condiciones de incubación.

¿Qué pasa si está en 30 %?

Un 30 % puede resultar demasiado bajo para muchas incubadoras durante buena parte del proceso. Si se mantiene durante mucho tiempo, el huevo puede perder agua demasiado rápido.

¿Qué pasa si está en 70 %?

Un 70 % puede ser apropiado durante la etapa final de algunos procesos, pero puede ser demasiado alto durante los primeros días. No conviene mantener un porcentaje elevado durante toda la incubación.

¿Cómo puedo subir rápidamente el porcentaje?

La forma más habitual es aumentar la superficie de agua dentro de la incubadora utilizando los recipientes previstos para ese fin. Después hay que esperar y controlar nuevamente el higrómetro.

¿Cómo puedo bajarlo?

Se puede reducir la cantidad de agua y utilizar correctamente la ventilación, si el modelo lo permite. Es preferible hacer cambios graduales y volver a controlar el valor.

¿Necesito un higrómetro?

Es muy recomendable. El higrómetro permite saber qué porcentaje hay realmente dentro de la incubadora, en lugar de calcularlo solamente por la cantidad de agua colocada.

La humedad es tan importante como la temperatura

El control del vapor de agua es una parte importante de una buena incubación. El objetivo no es tener el mayor porcentaje posible, sino conseguir que el huevo pierda la cantidad adecuada de agua durante el proceso.
Durante los primeros días se utiliza normalmente un nivel más moderado y, cuando se acerca la eclosión, se aumenta para ayudar a evitar que las membranas se sequen demasiado.
Si estás preparando una incubación, también es importante controlar la temperatura. Podés consultar qué temperatura debe tener una incubadora de huevos para conocer la temperatura recomendada y qué hacer cuando sube o baja.
También es importante preparar correctamente los huevos antes de comenzar. Si vas a utilizar huevos para incubar, conviene saber cuánto tiempo guardar huevos fértiles antes de incubar para no conservarlos durante demasiado tiempo.
Con una temperatura estable, un nivel adecuado de vapor de agua y un buen manejo de los huevos, las condiciones dentro de la incubadora serán mucho más favorables para que los pollitos puedan completar su desarrollo y nacer.