Termohigrómetro en el gallinero: valores ideales y dónde ponerlo

Publicado por Fer Gallinas

Termohigrómetro digital en la pared de un gallinero junto a la percha de las gallinas

Un termohigrómetro es un aparato chico que mide dos cosas a la vez: la temperatura y la humedad del aire. En el gallinero sirve para saber qué pasa adentro de noche, cuando está cerrado y nadie lo ve.

No es indispensable, pero cuesta poco y muestra problemas antes de que las gallinas se enfermen. En esta nota verás qué valores son normales, dónde colocarlo y qué modelo conviene.

Para qué sirve en el gallinero

De día, con la puerta abierta, el gallinero se parece mucho al exterior. De noche cambia todo: con las gallinas encerradas, la humedad de su respiración y de la caca se acumula, y la temperatura puede ser muy distinta a la de afuera.

El termohigrómetro te ayuda a:

  • Saber si el gallinero está bien ventilado. La humedad alta es la primera señal de que el aire no se renueva.
  • Detectar el calor peligroso en verano, sobre todo con techo de chapa.
  • Decidir si hace falta cerrar o abrir aberturas según la estación.
  • Controlar la criadora de los pollitos, donde la temperatura sí es crítica.

Valores normales para gallinas adultas

MediciónNormalAtenciónPeligro
Temperatura10 a 25 °C26 a 30 °C o bajo 0 °CMás de 32 °C
Humedad50 a 70 %70 a 80 %Más de 80 % sostenida

El calor es más peligroso que el frío. Una gallina adulta y emplumada aguanta varios grados bajo cero si está seca. En cambio, con más de 32 °C empieza a jadear, deja de comer y puede morir de un golpe de calor.

Por qué la humedad importa tanto

Humedad alta y frío juntos son la peor combinación. Con el aire húmedo:

  • La cama se moja y suelta amoníaco, que irrita las vías respiratorias y abre la puerta a enfermedades como la bronquitis infecciosa aviar.
  • Las crestas y barbillas se congelan más fácil en las noches de helada.
  • Aparecen hongos en la cama y en el alimento.

Si la humedad pasa del 80 % varias noches seguidas, el problema casi siempre es la ventilación, no el clima.

Dónde colocarlo

  • A la altura de las gallinas, cerca de las perchas. Lo que importa es el aire que respiran ellas, no el del techo.
  • Lejos del sol directo, que lo hace marcar de más.
  • Lejos del bebedero y de la puerta, para que no lo afecten las salpicaduras ni las corrientes.
  • Fuera del alcance del pico: dentro de una cajita con malla o atornillado alto en la pared.
  • Con la pantalla hacia la puerta, para leerlo sin entrar.

Qué tipo conviene

  • Digital simple: el más barato. Muestra el valor del momento. Sirve, pero solo ves lo que pasa cuando vas.
  • Digital con mínima y máxima: es el que más conviene. Guarda el valor más bajo y el más alto desde la última vez que lo reseteaste, así a la mañana sabes cómo fue la noche.
  • Inalámbrico con sensor: el sensor va en el gallinero y la pantalla en la casa. Cómodo si el gallinero está lejos.
  • Con wifi: manda los datos al celular y puede avisar con una alarma. Solo sirve si llega la señal.

Los analógicos de aguja son poco precisos con la humedad. Para el gallinero, mejor uno digital.

Cómo usarlo en la práctica

  1. Resetea la mínima y la máxima a la tarde, cuando cierras el gallinero.
  2. Léelo a la mañana, al abrir. Así tienes el registro de la noche.
  3. Anota los valores una o dos semanas en cada cambio de estación. Te sirve para ver si el gallinero se comporta bien en invierno y en verano.
  4. Si un valor sale de lo normal, revisa primero las aberturas, la cama y las goteras antes de comprar un calefactor o un ventilador.

Preguntas frecuentes

¿Sirve el mismo aparato para la criadora de pollitos?

Sí. En la criadora conviene ponerlo a la altura de los pollitos, debajo o al lado de la fuente de calor, porque ahí la temperatura cambia mucho en pocos centímetros.

¿Cada cuánto se cambia la pila?

Una pila común dura varios meses. Con frío y humedad se gasta antes, así que conviene tener una de repuesto.

¿Y si marca algo raro de un día para el otro?

Compáralo con el de la casa durante una hora, uno al lado del otro. Los aparatos baratos pueden desajustarse, sobre todo en la humedad.