Bursitis infecciosa en gallinas: enfermedad de Gumboro

Publicado por Fer Gallinas

Gallina con bursitis infecciosa aviar y comparación de la bolsa de Fabricio afectada

La bursitis infecciosa, también conocida como enfermedad de Gumboro o bursitis infecciosa aviar, es una enfermedad viral contagiosa que afecta principalmente a pollos jóvenes. Está causada por el virus de la bursitis infecciosa, perteneciente al género Avibirnavirus y a la familia Birnaviridae. La enfermedad tiene especial importancia porque afecta la bolsa de Fabricio, un órgano relacionado con el desarrollo del sistema inmunitario de las aves, y puede producir una marcada inmunosupresión. En su presentación clínica, las aves pueden mostrar depresión intensa, diarrea acuosa, plumaje erizado, falta de apetito, temblores y postración. SENASA incluye a la bursitis infecciosa dentro de las enfermedades de declaración obligatoria en Argentina, por lo que ante una sospecha debe intervenir el servicio veterinario oficial.

Origen de la bacteria o virus

La bursitis infecciosa no es causada por una bacteria, sino por un virus. SENASA lo describe como un virus de la familia Birnaviridae y del género Avibirnavirus, un virus de ARN sin envoltura. El organismo presenta dos serotipos, y el serotipo 1 tiene una amplia distribución y comprende cepas con diferentes características de virulencia. Las cepas pueden producir cuadros de distinta gravedad, incluyendo formas que provocan inmunosupresión sin signos clínicos evidentes y otras capaces de producir una enfermedad clínica grave.

Síntomas

Los principales signos clínicos descritos por SENASA son diarrea acuosa, plumaje erizado, apatía, anorexia, temblores y postración. En los cuadros clínicos también puede observarse una aparición rápida de la enfermedad y una elevada proporción de aves afectadas. El cuadro puede estar acompañado por deshidratación y mal estado general. La presentación concreta puede variar según características del virus y de las aves afectadas, por lo que la presencia de estos signos por sí sola no permite confirmar que se trate de bursitis infecciosa.

Tiempo de incubación y enfermedad

El manual de SENASA señala un período de incubación muy corto, de aproximadamente 2 a 3 días, y describe una evolución clínica en la que la depresión grave puede mantenerse durante unos 5 a 7 días. La mortalidad puede aumentar rápidamente durante aproximadamente dos días y posteriormente descender durante los días siguientes. En el material de SENASA se indica que normalmente puede morir entre el 5 % y el 10 % de las aves, aunque en determinadas presentaciones la mortalidad puede alcanzar entre el 30 % y el 40 %. Otras fuentes veterinarias describen variaciones mayores según la cepa y la gravedad del brote, por lo que estos porcentajes no deben utilizarse para diagnosticar un caso individual.

Tiempo de cura

SENASA describe una recuperación de aproximadamente 5 a 7 días en la forma clínica de la enfermedad, pero esto no debe interpretarse como la existencia de una cura específica que elimine el virus. La evolución depende de la edad de las aves, la cepa viral y otros factores. Además, una infección puede producir daño en el sistema inmunitario y dejar a las aves más expuestas a infecciones secundarias. Por esta razón, que una gallina sobreviva al período clínico no significa necesariamente que el episodio haya sido inocuo para su estado sanitario posterior.

Posibles desenlaces

La bursitis infecciosa puede presentarse de forma subclínica o clínica. En las formas subclínicas, especialmente cuando la infección ocurre en aves muy jóvenes, el problema puede estar relacionado con la inmunosupresión y con una mayor predisposición a otras infecciones. En los cuadros clínicos pueden producirse mortalidad y recuperación de parte de las aves afectadas. Las lesiones de la bolsa de Fabricio pueden ser importantes y, en aves que sobreviven, puede producirse atrofia de este órgano. La gravedad y las consecuencias dependen de factores como la cepa del virus y la edad de las aves.

Cuando una infección grave provoca bajas en el gallinero, consulta nuestra guía sobre qué hacer con el cuerpo de las gallinas cuando mueren para realizar una disposición sanitaria segura.

Forma de contagio

El virus puede transmitirse por vía oral, conjuntival y respiratoria, y también mediante fómites, es decir, objetos, materiales o elementos contaminados que transportan el agente infeccioso. SENASA destaca que se trata de un virus muy resistente en el ambiente. El virus puede permanecer viable durante períodos prolongados en materiales contaminados, incluidas heces y agua, lo que hace que la higiene y las medidas de bioseguridad sean importantes para limitar su propagación. SENASA no considera demostrada la transmisión vertical en el material consultado.

¿Puede permanecer el virus en el gallinero?

La resistencia ambiental del virus es uno de los aspectos que hacen particularmente importante la limpieza y la bioseguridad. SENASA señala que el virus puede mantenerse viable durante mucho tiempo en tejidos, heces y agua, mientras que otras fuentes veterinarias también destacan su elevada estabilidad ambiental y la dificultad de eliminarlo completamente de instalaciones contaminadas. Por este motivo, ante un brote confirmado no alcanza simplemente con retirar las aves enfermas: las medidas sanitarias deben contemplar también el ambiente, los equipos y los materiales que pudieron entrar en contacto con el virus.

Remedios veterinarios aprobados

No existe un medicamento que cure específicamente la bursitis infecciosa eliminando el virus. En Argentina sí existen vacunas autorizadas que incluyen protección contra la bursitis infecciosa o enfermedad de Gumboro. En diciembre de 2024, la Secretaría de Agricultura informó la autorización de nuevas vacunas aviares que incluyen vacunas contra la bursitis infecciosa, algunas combinadas con protección frente a otras enfermedades. Estas vacunas son herramientas de prevención y no deben confundirse con un tratamiento para una gallina que ya presenta la enfermedad.

Remedios caseros de resultado desconocido

No encontré en el material oficial de SENASA consultado un remedio casero que haya demostrado curar la bursitis infecciosa. Por ese motivo no corresponde recomendar infusiones, hierbas, alimentos, sustancias agregadas al agua ni otros preparados domésticos como tratamiento de la enfermedad. Ante una sospecha, lo más prudente es evitar tratamientos improvisados y buscar asesoramiento veterinario, especialmente porque los signos de la bursitis infecciosa pueden confundirse con los de otras enfermedades de las aves.

Tratamiento

La bursitis infecciosa no tiene un tratamiento antiviral específico establecido para eliminar el virus. El manejo de las aves enfermas debe quedar bajo criterio veterinario y orientarse a mantener las condiciones adecuadas para las aves mientras atraviesan la enfermedad y a controlar los problemas que puedan aparecer como consecuencia de la inmunosupresión. La prevención mediante bioseguridad y vacunación constituye una parte fundamental del control de la enfermedad. Si existe sospecha de bursitis infecciosa, no se debería intentar confirmar el diagnóstico solamente observando los síntomas, porque existen otras enfermedades que pueden presentar signos similares.

¿La bursitis infecciosa puede confundirse con otras enfermedades?

Sí. Los signos clínicos de la bursitis infecciosa no son exclusivos de esta enfermedad y pueden aparecer en otros procesos que afectan a las aves. SENASA señala como diagnósticos diferenciales la anemia infecciosa aviar, la leucosis linfoide, la enfermedad de Marek, la hepatitis por cuerpos de inclusión, la enfermedad de Newcastle, la bronquitis infecciosa y la coccidiosis. Por este motivo, una gallina con diarrea, apatía, pérdida de apetito o postración no debe considerarse automáticamente afectada por Gumboro sin una evaluación adecuada.

Probabilidad de contagio a humanos

La bursitis infecciosa aviar no se considera una enfermedad zoonótica. La Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH) indica específicamente que la enfermedad de Gumboro no tiene potencial zoonótico conocido. Por lo tanto, el virus que causa la bursitis infecciosa afecta a las aves susceptibles y no se considera una enfermedad que pase de las gallinas a las personas. Esto no significa que deba descuidarse la higiene al manipular aves enfermas o material contaminado, ya que pueden existir otros agentes presentes en un gallinero que sí tengan importancia sanitaria para las personas.

¿Qué relación tiene con la inmunidad de las gallinas?

La importancia de la bursitis infecciosa no se limita a los signos visibles durante el episodio agudo. El virus afecta a los linfocitos B inmaduros de la bolsa de Fabricio y puede provocar inmunosupresión. Como consecuencia, las aves afectadas pueden quedar predispuestas a infecciones secundarias y responder peor a determinadas vacunaciones. Este efecto inmunitario es uno de los motivos por los que una infección que no produzca una gran mortalidad puede igualmente tener consecuencias sanitarias importantes para un grupo de aves.

Mi propia experiencia

Y si..tuve alguna vez pollitos de 1 a 3 meses enfermos y con una similitud importante con la foto publicada en el presente posteo pero nunca pude confirmar que se trata de esta enfermedad. Como criador de traspatio o de fondo del jardin, la mortandad en los casos en que se ve al pollito parado, quieto, sin comer, desanimado y deprimido es, al menos en mi experiencia, 100% mortal.

Al igual que la enfermedad de Gumboro, existen otras patologías virales que comprometen severamente el sistema inmune en las primeras semanas de vida; informate sobre la Anemia Infecciosa Aviar (CAV), sus síntomas y tratamiento.

10 preguntas frecuentes sobre la bursitis infecciosa

¿Qué otro nombre recibe la bursitis infecciosa?

La enfermedad también recibe el nombre de enfermedad de Gumboro. El nombre proviene de Gumboro, Delaware, Estados Unidos, lugar donde la enfermedad fue identificada originalmente.

¿Por qué se llama bursitis si no afecta una articulación?

En este caso, el término no se refiere a una bursitis articular. El nombre está relacionado con la bolsa de Fabricio, un órgano linfoide de las aves que constituye uno de los principales sitios afectados por el virus.

¿Qué edad es especialmente importante para la enfermedad?

La susceptibilidad a la enfermedad clínica está estrechamente relacionada con la edad. Las fuentes veterinarias señalan que los cuadros clínicos son especialmente importantes en pollos jóvenes, y que la susceptibilidad puede ser mayor cuando la inmunidad materna ha disminuido.

¿Qué son los anticuerpos maternos frente a Gumboro?

Son anticuerpos que los pollitos reciben de sus madres a través del huevo. Pueden proporcionar protección durante las primeras etapas de vida y, al mismo tiempo, influir en el momento en que una vacuna contra Gumboro resulta capaz de generar una respuesta inmunitaria adecuada.

¿Todas las cepas del virus producen la misma gravedad?

No. Existen diferencias importantes de virulencia entre las cepas del virus de la bursitis infecciosa. Por eso, dos brotes pueden presentar niveles de mortalidad y gravedad diferentes aun cuando correspondan a la misma enfermedad.

¿Las aves que parecen sanas pueden haber estado infectadas?

Sí. La infección puede presentarse de manera subclínica, sin un cuadro evidente como el que se observa en las formas clínicas. Por eso, la ausencia de signos visibles no permite determinar por sí sola que un grupo de aves nunca haya estado expuesto al virus.

¿La vacunación garantiza que ninguna gallina se infecte?

La vacunación está destinada a generar protección frente a la enfermedad, pero su eficacia depende de diferentes factores, entre ellos el tipo de vacuna, el momento de aplicación, la inmunidad materna y las características de la cepa circulante. Por eso los programas de vacunación deben establecerse de acuerdo con las condiciones sanitarias concretas de cada establecimiento.

¿Cómo se confirma un caso de bursitis infecciosa?

La confirmación no debería basarse únicamente en los signos externos. El diagnóstico puede requerir la evaluación de las lesiones de la bolsa de Fabricio y métodos de laboratorio destinados a identificar el virus. En un establecimiento sospechoso, la confirmación debe realizarse siguiendo los procedimientos veterinarios correspondientes.

¿La enfermedad de Gumboro está incluida entre las enfermedades de declaración obligatoria en Argentina?

Sí. SENASA incluye la bursitis infecciosa o enfermedad de Gumboro entre las enfermedades de declaración obligatoria para las aves en la normativa sanitaria argentina. Ante una sospecha, corresponde realizar la notificación conforme a los mecanismos establecidos por la autoridad sanitaria.

¿Qué autoridad sanitaria debe intervenir ante una sospecha en Argentina?

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, SENASA, es la autoridad sanitaria nacional encargada de la vigilancia y aplicación de las medidas correspondientes frente a enfermedades animales de declaración obligatoria. La sospecha de bursitis infecciosa debe ser comunicada por los canales sanitarios establecidos, en lugar de intentar resolver un posible brote únicamente mediante tratamientos caseros o decisiones individuales.

Prevención de la bursitis infecciosa

La prevención debe basarse principalmente en medidas de bioseguridad y en programas de vacunación establecidos de acuerdo con las características de las aves y la situación sanitaria correspondiente. Es importante reducir las posibilidades de introducir el virus mediante aves, personas, equipos, materiales y elementos contaminados, además de mantener condiciones adecuadas de higiene. En establecimientos donde se haya confirmado la enfermedad, el control del ambiente adquiere especial importancia debido a la resistencia del virus. Las medidas concretas de prevención y control deben adaptarse a las indicaciones de la autoridad veterinaria y al tipo de explotación.

Bursitis infecciosa y otros problemas del gallinero

Un gallinero requiere un manejo sanitario integral y no solamente el control de una enfermedad determinada. La presencia de parásitos externos, por ejemplo, requiere medidas específicas de vigilancia y control, por lo que conviene conocer también cómo identificar piojos en gallinas y otros problemas frecuentes. Del mismo modo, mantener registros de la producción y del estado general de las aves puede ayudar a detectar cambios que merezcan una evaluación veterinaria, especialmente en gallinas destinadas a la producción de huevos. Para quienes mantienen gallos y gallinas juntos, también es importante planificar qué hacer cuando aparecen machos que no pueden mantenerse en el grupo, siempre priorizando el bienestar de los animales.

Fuente oficial de SENASA

La principal fuente utilizada para este artículo es el Manual de apoyo orientativo para el diagnóstico de las enfermedades de aves y lagomorfos que pueden aparecer en las plantas de transformación primaria, publicado por SENASA. El manual incluye a la bursitis infecciosa o enfermedad de Gumboro entre las enfermedades de declaración obligatoria y desarrolla su definición, etiología, patogenia, transmisión, signos clínicos, lesiones y diagnóstico.

Manual de SENASA sobre diagnóstico de enfermedades de aves

Para la información sobre el carácter de enfermedad de declaración obligatoria también se consultó la normativa oficial de SENASA.