La diarrea en gallinas se reconoce por excrementos líquidos o muy blandos que pierden la forma, ensucian las plumas alrededor de la cloaca y a veces cambian de color u olor. Un excremento suelto aislado no es preocupante: en días de calor las gallinas toman más agua y las deposiciones se ablandan. El problema aparece cuando dura varios días, afecta a varias aves o viene acompañada de decaimiento, falta de apetito o pérdida de peso.
El color da pistas: amarillento, verdoso, blanquecino o con sangre orienta hacia causas distintas, y cada uno tiene su propia etiqueta en el buscador de síntomas. Entre las causas más frecuentes están parásitos como los coccidios y enfermedades virales como Newcastle, Gumboro o la gripe aviar. En esta página encontrarás todas las enfermedades de las gallinas que incluyen la diarrea entre sus síntomas.